Taipéi, 7 oct (EFE).- La Fiscalía de Taiwán acusó formalmente a diez personas de revender presuntamente a Hong Kong chips de uso militar fabricados por dos empresas estadounidenses, que después eran enviados a China para la producción de armamento avanzado, informó el martes la agencia de noticias CNA.
Entre los procesados figura Chen Chien-hsiung, responsable de varias empresas tecnológicas taiwanesas, para quien la Fiscalía del Distrito de Nuevo Taipéi (norte) solicitó una pena de diez años de prisión, según el escrito de acusación citado por CNA.
Los acusados afrontan cargos de fraude, falsificación y blanqueo de capitales.
En el documento, los fiscales señalaron que Chen, antiguo vendedor de un distribuidor de semiconductores, supo que el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Chung-Shan (NCSIST), principal desarrollador de armamento de la isla, era usuario final autorizado de productos comercializados por las estadounidenses Analog Devices (ADI) y Texas Instruments (TI).
A partir de 2017, Chen habría conspirado con otros acusados para presentar fraudulentamente al instituto como destinatario final y falsificar el sello del departamento competente con el objetivo de superar el proceso de verificación, lo que les permitió adquirir chips de alta velocidad restringidos y susceptibles de uso militar.
Tras importarlos a Taiwán, los sospechosos presuntamente los revendieron a compradores de Hong Kong, entre ellos empresas controladas por China, y se lucraron con la diferencia de precio, lo que les reportó más de 300 millones de dólares taiwaneses (unos 9,42 millones de dólares estadounidenses) en ganancias ilícitas.
Para evitar ser detectados y ocultar los beneficios, los acusados también habrían etiquetado como «hecho en Taiwán» la mercancía adquirida a ADI y TI -fabricada originalmente en Filipinas, Corea del Sur y Singapur-.
Según la Fiscalía, los chips se suministraron «claramente» a la industria militar china, y los acusados los exportaron ilegalmente con ánimo de lucro pese a saber que el Departamento de Comercio de EE.UU. prohibía su venta a China, Hong Kong y Macao.
Las acciones de los sospechosos, añadió el escrito citado por CNA, suponían un grave riesgo para la seguridad nacional de Taiwán y podrían haber inducido a error a Estados Unidos, al hacerle creer que la isla había ayudado deliberadamente a China a obtener esos componentes.
El caso se conoce en medio de las investigaciones abiertas en Taiwán por el presunto envío ilegal a China de servidores avanzados de inteligencia artificial sujetos a controles de exportación. EFE











