La Iglesia Episcopal en Cuba expresó su “profunda insatisfacción” por la escasez de productos básicos y el deterioro de los servicios de salud y educación en la isla, al tiempo que manifestó su solidaridad con la activista Anna Sofía Benítez, conocida en redes sociales como Anna Bensi, y con su madre, Caridad Silvente, quienes fueron declaradas culpables por un tribunal de La Habana.
En una carta pastoral difundida en su sitio web y redes sociales, el obispo Ángel Rivera Rodríguez y otros 21 clérigos de la Diócesis de Cuba advirtieron sobre las consecuencias sociales de la crisis que atraviesa el país. La carta está dirigida a la comunidad religiosa y al pueblo cubano.
“Vivimos tiempos dolorosos”, señalaron los firmantes. Según la declaración, la salida masiva de ciudadanos del país ha separado a numerosas familias y ha reducido la población de distintas comunidades. A ello sumaron el aumento de los precios de bienes esenciales y una desigualdad creciente entre los cubanos.
Hambre, apagones y falta de medicamentos en el reclamo de la Iglesia Episcopal
La carta sostuvo que esas dificultades tienen consecuencias directas en la vida diaria. “No son estas realidades abstractas”, indicaron los clérigos, quienes mencionaron la falta de alimentos, las dificultades para acceder a tratamientos médicos y la situación de las familias con hijos en edad escolar.
La Iglesia Episcopal afirmó que siente una “profunda insatisfacción” ante el hambre, la carencia de medicamentos, los apagones y la falta de agua. También alertó sobre el deterioro “casi completo” de los sistemas de salud y educación.
El mensaje incluyó una referencia a los trabajadores de ambos sectores. Los clérigos destacaron el esfuerzo de médicos y docentes que, según expresaron, intentan cumplir sus tareas profesionales en medio de la escasez de recursos y de las dificultades que afectan a hospitales, consultorios, escuelas y otras instituciones públicas.
La crisis económica cubana se prolonga desde hace seis años, según la información recogida por EFE, agencia española de noticias. Entre los factores que inciden en el escenario figuran problemas internos, restricciones externas y una menor disponibilidad de divisas para financiar importaciones.
El pedido del clero por el derecho a expresar críticas
La declaración también se refirió al proceso contra Anna Bensi y su madre, Caridad Silvente. Ambas recibieron una condena de 2 años de limitación de libertad tras el juicio celebrado el viernes pasado en La Habana.
La causa se originó a partir de la grabación y difusión de un video. En las imágenes aparecía un agente policial que acudió a la vivienda de las mujeres, en marzo de 2025, para entregar una citación dirigida a Silvente.
Los clérigos indicaron que se suman a otras denominaciones e instituciones cristianas que habían expresado respaldo a Benítez y a su madre. Además, manifestaron “frustración y dolor” por lo que definieron como violencia, intimidación y acoso de las fuerzas policiales contra quienes cuestionan a las autoridades o reclaman derechos.
A juicio de la Diócesis de Cuba, el derecho a la expresión está reconocido por la Constitución de la República. Por eso, el texto reclamó que se respete esa garantía y cuestionó las acciones contra personas que hacen públicas sus denuncias.
Los religiosos aclararon que su pronunciamiento no busca una confrontación. Presentaron la carta como un llamado al diálogo dirigido a las autoridades e instancias del régimen cubano, a las que pidieron escuchar las demandas de la población.
La misiva sostuvo que las instituciones deben servir y proteger a los ciudadanos, en lugar de pedirles nuevos sacrificios. También reclamó respuestas ante la falta de alimentos, medicamentos, electricidad y agua, problemas que han marcado la vida cotidiana de millones de cubanos.
Desde enero, la situación se agravó por el cerco petrolero aplicado por Estados Unidos contra la isla y por nuevas sanciones de “máxima presión”, medidas que Washington vincula con su objetivo de impulsar cambios políticos y económicos en Cuba.











