El ministro de Gobernación de Guatemala, Marco Antonio Villeda, atribuyó parte de los hechos armados del martes 29 de septiembre a una guerra por el control territorial entre los Caradura, el Barrio 18 y la Mara Salvatrucha.
El funcionario sostuvo además que al menos tres de los seis ataques identificados en Ciudad de Guatemala, Villa Nueva y Amatitlán habrían sido coordinados para dispersar a las fuerzas de seguridad y generar alarma entre la población. Villeda calificó la jornada como una situación “atípica” frente al comportamiento reciente de la violencia.
Según explicó, los ataques ocurrieron en distintos puntos y obligaron a la Policía Nacional Civil (PNC) a movilizar efectivos de manera simultánea.
“De los seis ataques hay tres específicamente que nosotros creemos que estuvieron coordinados y que tuvieron como propósito dispersar a la fuerza pública”, afirmó el ministro.
Las autoridades aún investigan quiénes habrían organizado esos hechos y si existió una conexión entre todos los casos.
Un ataque en la zona 6 derivó en una captura y la muerte de un presunto agresor
Uno de los episodios ocurrió en la zona 6 de la capital, donde murió una persona que, de acuerdo con información de inteligencia citada por Villeda, estaba vinculada con el grupo de narcomenudeo Caradura. El ministro indicó que dos presuntos integrantes del Barrio 18 participaron en el ataque.
Uno de los señalados murió durante la respuesta policial y el otro fue detenido en flagrancia. El capturado quedó a disposición de los tribunales donde fue ligado a proceso, mientras la investigación busca establecer su responsabilidad penal y determinar si actuó bajo órdenes de alguna estructura criminal.
También en la zona 6, un sicario disparó contra el conductor de una camioneta de transporte urbano. El piloto resultó herido, pero embistió a su atacante. La motocicleta en la que viajaba el agresor se incendió y el hombre murió calcinado, según el relato del titular de Gobernación.
El Gobierno investiga extorsiones y ataques vinculados con pandillas
La jornada incluyó el asesinato de un conductor de un autobús procedente de San Juan Sacatepéquez, atacado en la zona 7 de la capital. Villeda señaló que una de las hipótesis apunta a un posible caso de extorsión al transporte urbano.
Otro de los casos fue el homicidio del médico Brenan Ortiz Barrientos, quien trabajaba en el Hospital General San Juan de Dios. Fue atacado dentro de su vehículo en el bulevar Liberación, a la altura de la 15 avenida. Las autoridades no han establecido el móvil de ese crimen.
En la zona 16, un comerciante de comida informal fue asesinado. El ministro afirmó que la víctima tenía antecedentes por homicidio en grado de tentativa y encubrimiento propio, y que las pesquisas analizan su posible relación con una pandilla.
Un ataque contra un autobús en Villa Nueva, en cercanías de Amatitlán dejó muertos a un hombre y una mujer, además de una pasajera herida. Para Villeda, algunos de los casos responden a la disputa entre estructuras criminales por zonas utilizadas para actividades asociadas con el narcotráfico.
Gobernación anunció un refuerzo de seguridad en la capital y las rutas
El ministro sostuvo que la sucesión de ataques puede ser una reacción de las pandillas ante los operativos estatales. Indicó que, en lo que va de 2026, las fuerzas de seguridad capturaron a 750 presuntos pandilleros, entre ellos:
516 supuestos miembros del Barrio 18 204 de la Mara Salvatrucha 33 de White Fence13 de los Caradura
Además, informó que las autoridades desmantelaron 544 cámaras de vigilancia que, según Gobernación, las estructuras criminales utilizaban para vigilar a la población y los desplazamientos de agentes policiales.
Tras los ataques, el Gobierno anunció el refuerzo de la presencia de la PNC y del Ejército en puntos estratégicos de la capital, paradas de autobuses y rutas principales. La investigación, en coordinación con el Ministerio Público, deberá determinar qué hechos estuvieron conectados y quiénes ordenaron los ataques.












