Ricardo Orrego, el periodista colombiano que a lo largo de su trayectoria se desempeñó en el área de deportes, acabó con siete meses de silencio luego de que la Fiscalía General de la Nación le imputara cargos por presunto acto sexual violento y acoso sexual, el lunes 19 de octubre del 2026.
El comunicador difundió un video en plataformas digitales después de la audiencia reservada que concluyó en Bogotá, y en él aseguró que concentrará su defensa en los tribunales; además, evitó referirse a las denuncias concretas.
La Fiscalía atribuyó a Orrego los delitos de acto sexual violento en concurso homogéneo y sucesivo, en concurso heterogéneo con acoso sexual, también en concurso homogéneo y sucesivo.
La investigación relaciona preliminarmente a cinco mujeres como presuntas víctimas: tres periodistas, una practicante y una estudiante universitaria. Los hechos investigados habrían ocurrido entre julio de 2012 y junio de 2024, en contextos laborales. El periodista no aceptó los cargos, por lo que conserva la presunción de inocencia mientras la justicia define su situación.
En su declaración, Orrego explicó que eligió no hablar públicamente del tema desde marzo, cuando se conocieron los señalamientos en su contra y terminó su vínculo laboral con Caracol Televisión. “El día de hoy concluyó la audiencia de imputación y he decidido dirigirme a ustedes porque, tras siete meses de un profundo silencio, siento que es el momento adecuado para hablar”, afirmó.
La imputación y el mensaje del periodista
La audiencia de imputación se realizó de forma reservada, tras una solicitud de la Fiscalía y la Procuraduría para proteger a las denunciantes y evitar su revictimización. En esa diligencia, el ente investigador comunicó formalmente los hechos por los que procesa a Orrego; esta etapa no equivale a una condena ni define por sí sola su responsabilidad penal.
Según la Fiscalía, el periodista habría usado su experiencia y posición dentro de la empresa en la que trabajaba para acercarse a las mujeres. La investigación contempla presuntos contactos físicos sin consentimiento y el envío de mensajes de carácter sexual mediante redes sociales.
Corresponderá al proceso judicial determinar los hechos, valorar las pruebas y establecer si existe responsabilidad penal.
Orrego sostuvo que su silencio no respondió a una decisión casual. “Esta pausa no fue fortuita, fue una decisión consciente para actuar con la máxima prudencia y con absoluto respeto frente al proceso judicial que sigue su curso”, expresó. También dijo que el caso tuvo consecuencias en su vida personal y profesional: “Esta situación ha alterado la tranquilidad de mi hogar, ha significado el final de un ciclo en mi trabajo y ha puesto a prueba mi reputación profesional”.
Ricardo Orrego le pidió perdón a su familia
El comunicador dedicó parte del mensaje a su familia. “A mi esposa y a mis hijos quiero expresarles mi gratitud infinita por mantenerse a mi lado, unidos frente a la incertidumbre. A ellos les pido perdón por el dolor que esta situación les ha causado. Son la razón principal por la que hoy estoy aquí, dando la cara con la frente en alto”, señaló.
Las denuncias que derivaron en la investigación se hicieron públicas en marzo de 2026. El 13 de marzo, tres periodistas y una practicante acudieron al área de Gestión Humana de Caracol Televisión para reportar comportamientos que atribuyeron a Orrego y al también periodista Jorge Alfredo Vargas, cuyos procesos son independientes. El 20 de marzo, el canal informó que había activado protocolos internos, y el 24 de marzo anunció la terminación del vínculo laboral con Orrego.
En su video, el periodista descartó discutir el expediente en redes sociales o ante la prensa. “No utilizaré mis redes sociales ni los medios de comunicación para debatir versiones, controvertir declaraciones o referirme a personas específicas. Mi defensa se llevará a cabo estrictamente donde corresponde, en los estrados judiciales”, afirmó. También aseguró que ha estado “a entera disposición de las autoridades” desde el inicio del caso.
Orrego reconoció que las conductas bajo investigación “involucran asuntos sumamente delicados” y pidió que sean examinadas “con total responsabilidad, objetividad y estricto apego a la ley”. Al cerrar su pronunciamiento, agradeció a quienes lo acompañaron durante estos meses y manifestó su confianza en la justicia: “Mantengo la firmeza, la tranquilidad y la convicción necesarias para superar este capítulo y seguir adelante. Que pronto nos volvamos a ver”.








