La Comisión Nacional Emergencias (CNE) declaró este lunes 19 de octubre de 2026 una alerta verde para todo el territorio de Costa Rica, ante el aumento de la inestabilidad atmosférica y la posibilidad de nuevas lluvias intensas, en momentos en que el país enfrenta las consecuencias de un fin de semana marcado por inundaciones y desbordamientos de ríos.
La decisión fue oficializada mediante la alerta N.º 036-2026, luego de que los informes meteorológicos advirtieran sobre condiciones favorables para aguaceros fuertes, tormentas eléctricas y nuevas afectaciones en distintas regiones.
El anuncio se produce después de que las precipitaciones del fin de semana ocasionaran más de 100 incidentes por inundación, más de 50 viviendas afectadas y el traslado de 16 personas a un albergue temporal, según el balance preliminar divulgado por la institución.
Las emergencias se concentraron principalmente en Escazú, San Pablo y San Rafael de Heredia, así como Golfito, donde las crecidas de varios ríos ocasionaron daños en viviendas, carreteras y servicios básicos.
Suelos alcanzan hasta el 100 % de saturación
Uno de los principales factores de preocupación para las autoridades es la acumulación de humedad en los terrenos, especialmente después de varios episodios de lluvias intensas.
Según el comunicado oficial, las cuencas de la Vertiente del Caribe, Región Central, Pacífico Central y Pacífico Surpresentan un incremento significativo en su contenido de humedad.
En algunos sectores, los suelos han alcanzado niveles de saturación de entre 95 % y 100 %, lo que favorece la escorrentía superficial y aumenta el riesgo de inundaciones y deslizamientos.
La CNE indicó que estas condiciones ya han provocado colapsos de sistemas de alcantarillado, desbordamientos de ríos, comunidades anegadas y deslizamientos en rutas nacionales y cantonales.
Esta situación representa un riesgo adicional para las comunidades cercanas a cauces y zonas montañosas, debido a que nuevas precipitaciones podrían ocasionar emergencias incluso en períodos relativamente cortos.
Pronostican aguaceros de hasta 90 milímetros
De acuerdo con el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), la combinación del ingreso constante de humedad desde ambos sectores marítimos, las altas temperaturas y la cercanía de la Zona de Convergencia Intertropical favorece las condiciones para nuevas precipitaciones.
Para este lunes se pronosticaron lluvias especialmente en las zonas montañosas del Valle Central, principalmente hacia el norte y oeste, así como en las montañas del Caribe y la Zona Norte.
En estas regiones podrían presentarse aguaceros intensos acompañados de tormentas eléctricas, con acumulados estimados de entre 30 y 50 milímetros en períodos cortos.
Sin embargo, los especialistas advirtieron que podrían registrarse máximos puntuales de entre 70 y 90 milímetros, capaces de generar nuevos incidentes en lugares vulnerables.
La tendencia meteorológica señala que el patrón húmedo e inestable continuará durante el inicio de la semana, con las precipitaciones más importantes previstas entre el lunes 19 y el miércoles 21 de octubre.
Entre el lunes y el jueves, se mantiene la probabilidad de lluvias y aguaceros con tormentas en la vertiente del Pacífico, el Valle Central y las montañas del Caribe y la Zona Norte.
Mientras tanto, para el período comprendido entre el miércoles y el sábado, se pronostican lluvias ocasionales y dispersas en el Caribe y la Zona Norte.
Más de 100 inundaciones y familias fuera de sus hogares
Las fuertes precipitaciones del fin de semana provocaron el desbordamiento de varios ríos, entre ellos el Bermúdez y el Pirro, en Heredia; el río Cruz, en Escazú; y el río Coto 63, en Golfito.
De acuerdo con los comités municipales de emergencia, las afectaciones alcanzaron a más de 50 viviendas en comunidades como La Esmeralda, en Barva de Heredia; Bambel 1 y 2, en Golfito; y calle Los Guacos, en Escazú.
En este último cantón fue necesario habilitar un albergue en el salón comunal de Bellhorizonte, donde permanecen 16 personas que reciben atención integral.
Otras familias afectadas en Golfito y San Pablo de Heredia debieron trasladarse temporalmente a viviendas de familiares.
Las autoridades continúan realizando inspecciones para establecer la magnitud de los daños.
Carreteras afectadas y comunidades sin agua potable
Las lluvias también provocaron cierres temporales de carreteras, entre ellas la Ruta Nacional 112, en San Pablo de Heredia, y afectaciones en el puente sobre el río Coto 63, en Golfito.
En esta última comunidad también se reportaron daños en el suministro de agua potable, por lo que el Comité Municipal de Emergencias trabaja para restablecer el servicio.
Los equipos locales desarrollan labores de limpieza, revisión de viviendas, valoración de árboles caídos e inspección de quebradas y ríos que presentan obstrucciones.
Alerta verde se extiende a las siete provincias
La nueva declaratoria de la CNE comprende las siete provincias de Costa Rica: San José, Alajuela, Cartago, Heredia, Guanacaste, Puntarenas y Limón.
La alerta verde constituye una medida preventiva para fortalecer la vigilancia y coordinación institucional ante condiciones meteorológicas que podrían generar nuevas emergencias.
La institución solicitó a los comités municipales de emergencia permanecer activados, vigilar las zonas de mayor riesgo y seguir los informes periódicos del IMN.
Asimismo, pidió a la población extremar precauciones ante vientos fuertes, caída de árboles, daños en techos, postes y cableado eléctrico, así como posibles deslizamientos en carreteras.
También recomendó especial cuidado a quienes transitan por rutas montañosas y a las pequeñas embarcaciones de pesca y turismo.
La CNE insistió en que las personas residentes en comunidades vulnerables deben mantenerse informadas mediante canales oficiales, evitar cruzar zonas inundadas y atender las instrucciones de las autoridades.
Mientras continúan las labores de recuperación por los daños del fin de semana, Costa Rica permanece bajo alerta verde nacional, con especial vigilancia ante el pronóstico de nuevas precipitaciones intensas durante los próximos días.








