El domingo 27 de este mes, el reconocido abogado y economista Guillermo Cabanellas sufrió un feroz asalto comando en su casa en Martínez, jurisdicción de San Isidro. Al menos cuatro delincuentes irrumpieron en su casa, mientras dormía con su pareja; al llegar, uno de ellos le dio un golpe en el ojo izquierdo a Cabanellas, de 76 años. Tras reducir a sus víctimas, la banda se llevó 4.800 dólares, teléfonos celulares, joyas y tarjetas de crédito. Luego, huyó.
Ayer martes, dos días después del hecho, la Policía Bonaerense arrestó a tres sospechosos, en un trabajo unificado de la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad de San Isidro y la Departamental San Isidro bajo la Superintendencia AMBA Norte I del comisario general Lucas Borge. Se trata de Braian Agustín Britez, de 24 años, con domicilio en Don Torcuato, ex empleado de una empresa de limpieza de edificios de Tigre. Lo siguen Katerine y Tamara Lovaiza, dos mujeres oriundas de Maquinista Savio y José C. Paz. Tamara, descubrieron los investigadores, sería la novia de Britez.
La causa en su contra, por el delito de robo triplemente agravado, está a cargo de la UFI Martínez, con la fiscal Carolina Asprella.
La novia que se pidió un café
La ruta de cámaras de seguridad los complicó particularmente; la Bonaerense obtuvo el video de la fuga de la banda, a bordo de un Volkswagen Bora, en un video que ilustra esta nota. El vehículo finalmente fue encontrado en los allanamientos al grupo; ya había sido grabado por cámaras de seguridad municipales, camino al hecho.
Britez, por su parte, tiene largo prontuario según autoridades policiales. No solo había sido investigado por varios hechos de robo previos, con antecedentes desde 2019 como menor de edad y un paso tumbero por la Unidad N°47 de San Martín en 2025. También tenía un pedido de captura vigente por robo, con una causa que databa de este año por otro asalto a mano armada. La investigación por este último expediente, insólitamente, tenía escuchas telefónicas en curso.
Sin embargo, la ruta de la plata que siguió al asalto fue la prueba que terminó con la banda presa.
Katerine Lovaiza podría recuperar la libertad en próximas horas, para terminar acusada de encubrimiento; los investigadores sospechan que habría recibido dinero de transferencias de cuentas de las víctimas.
Tamara, la novia de Britez, sin embargo, cometió el peor traspié. La banda le robó tarjetas de crédito a los Cabanellas. La detuvieron teñida de rubio. Con su pelo todavía de color negro, recogido tras un buzo, se presentó en una conocida cafetería de la zona de Pilar horas después del asalto. Allí, filmada por una cámara de seguridad, pidió un café. Lo pagó, supuestamente, con la tarjeta de una de sus víctimas.












