La jueza de Niñez, Adolescencia y Familia N.º 1 de Goya, Silvina Racigh, explicó que la medida fue tomada ante una situación de extrema vulnerabilidad y desprotección que incluía problemas de salud, higiene, escolarización y denuncias de agresiones. Aclaró que los niños no fueron institucionalizados con fines de adopción y que la medida puede revertirse.












