Víctor Tarazona llegó a MasterChef Celebrity sin saber ni cómo agarrar un cuchillo, de acuerdo con sus declaraciones sobre lo que significó para él ingresar a la competencia de cocina.
Salió con algo que no esperaba: una transformación. El actor, eliminado el 28 de septiembre del formato de telerrealidad sobre cocina tras no convencer al jurado con su postre “Babeando el lulo”, habló con Infobae Colombia sobre su paso por la competencia, sus miedos y lo que viene después de los fogones.
Un amigo le dijo que dijera que sí sin dudarlo
La historia de Tarazona en MasterChef empezó con un consejo de un exparticipante de la cocina más famosa del mundo.
Su amigo, el también actor Biasini Segura, que había formado parte del programa en temporadas anteriores, le dijo sin rodeos: “Si a usted lo llaman, no tenga la menor duda de decir que sí”. Víctor escuchó, pero tardó en creérselo.
“Yo no cocino nada y tampoco aprendí”, reconoció. Aun así, aceptó. Y un mes antes de las grabaciones, empezó de cero: tomó ocho clases con un chef, desde lo más básico. Cómo cortar, cómo moverse en una cocina. Todo desde cero.
La primera semana le hizo preguntarse qué estaba haciendo allí
El arranque no fue fácil. Tarazona llegó a un set donde casi todos sus compañeros ya cocinaban con soltura, muchos incluso antes de saber que iban a entrar al programa. Él no.
“En la primera semana que estuvimos grabando, yo me dije: ‘¿Yo qué estoy haciendo acá?’. Claro que me lo pregunté muchas veces”, contó entre risas. Pero en vez de paralizarse, encontró en ese desconcierto una filosofía que ya aplicaba a su vida: soltar el control y dejarse sorprender.
Su receta más difícil fue la red velvet, y le enseñó a reírse del caos
Entre todos los retos que enfrentó, el actor identifica uno con claridad: la red velvet. Ese postre lo puso a prueba no solo en técnica, sino en carácter.
“Fue muy divertido, como un gran aprendizaje para tomarse la vida con risa y disfrutar, a pesar de un momento caótico, a pesar de un momento donde uno no tiene el control de las cosas y a veces se salen de las manos”, dijo. Para él, el humor no es evasión: es una herramienta.
La despedida de Claudia Bahamón lo dejó sin palabras
Uno de los momentos más comentados de su eliminación fue la despedida de Claudia Bahamón, presentadora del programa, cuyas palabras hacia Tarazona sorprendieron por su calidez. Él lo recibió con gratitud y cierta sorpresa.
“Claudia es un ser humano muy transparente, muy lindo, y que al final lean en mí cosas tan bonitas, pues es de mucho agradecimiento”, expresó. Y agregó algo que dice mucho de cómo entiende los reality shows: “El reality mismo muestra mucho de lo que uno es”, sin filtros ni personajes de por medio.
Lo que ‘MasterChef’ le dejó: saber que puede más de lo que creía
Si tuviera que resumir su paso por el programa en una sola palabra, Tarazona no duda: transformación. Y lo explica sin grandilocuencia.
“El límite es uno. Uno es el que se pone el ‘hasta acá puedo’. Pues podemos hacer lo que queramos”, afirmó. Para un actor acostumbrado a esconderse detrás de personajes, mostrarse como él mismo frente a las cámaras fue, en sí mismo, un reto distinto al de cocinar.
Ahora está en teatro y grabando una serie que todavía no puede contar
Cerrada esta etapa, Tarazona volvió a las tablas. Actualmente participa en dos obras del Teatro Nacional en Bogotá: Contratiempo, una propuesta de improvisación teatral los martes y miércoles, y Una navidad de mierda, obra de texto que se presenta de jueves a sábado en el Teatro Leonardos.
Además, está grabando una serie de la que, por ahora, no puede revelar detalles. La cocina quedó como un motor de inspiración, dijo. Pero el escenario lo estaba esperando.











