Tras casi 22 años de observaciones, el satélite reingresará sin control a la atmósfera. La mayor parte se desintegrará, aunque algunos restos podrían llegar al suelo.
Tras casi 22 años de observaciones, el satélite reingresará sin control a la atmósfera. La mayor parte se desintegrará, aunque algunos restos podrían llegar al suelo.