Bogotá reúne 7,9 millones de habitantes en 2,9 millones de hogares, mientras crecen los hogares de una sola persona y persisten amplias diferencias territoriales en educación, conectividad, salud, vivienda y movilidad.
La medición incluyó 336 preguntas sobre condiciones de vida, capacidad de pago, pobreza monetaria y multidimensional, vivienda, educación y salud. También incorporó ocho preguntas de la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria, que mide restricciones en el acceso a alimentos por falta de dinero u otros recursos.
El director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Juan Manuel Alvarado, presentó los resultados de la Encuesta Multipropósito Bogotá-Cundinamarca 2025, desarrollada con la Secretaría Distrital de Planeación y la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca.
El promedio de personas por hogar en el área urbana de Bogotá descendió de 2,8 en 2021 a 2,7 personas en 2025. Los hogares unipersonales pasaron de representar 19,3% a 20,4% del total, mientras la proporción de viviendas con jefatura femenina subió de 45,9% a 47,9%.
Los hogares de dos integrantes fueron los más frecuentes, con 27,3%, seguidos por los de cuatro personas o más, con 27,0%, y los de tres integrantes, con 25,3%. En el área rural de la capital residían cerca de 26.000 personas distribuidas en aproximadamente 9.000 hogares.
Chapinero registró la mayor proporción de hogares unipersonales, con 50,2%, seguido por La Candelaria, con 47,4%, y Teusaquillo, con 39,1%. El promedio de habitantes por hogar fue de 1,8 en Chapinero y de 1,9 en La Candelaria.
En contraste, San Cristóbal alcanzó el mayor promedio urbano, con 3,1 personas por hogar. Ciudad Bolívar, Bosa y Rafael Uribe Uribe tuvieron un promedio de tres integrantes, y las viviendas con cuatro personas o más tuvieron mayor peso en Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Rafael Uribe Uribe.
Santa Fe y La Candelaria tuvieron la mayor reducción frente a 2021, con medio integrante menos por hogar. Sumapaz pasó de 3,2 a 2,4 personas, mientras Tunjuelito y Rafael Uribe Uribe fueron las únicas localidades donde aumentó el tamaño promedio de los hogares.
La jefatura femenina tuvo sus mayores proporciones en Antonio Nariño, con 54%; Barrios Unidos, con 51,7%; y Santa Fe, con 50,8%. La participación bajó en Tunjuelito, Teusaquillo y Los Mártires, mientras Sumapaz pasó de 28,5% a 32,8%.
Brechas entre localidades en educación, tecnología y salud
El 47,3% de los residentes urbanos de 15 años o más alcanzó algún nivel de educación superior, técnico, tecnológico, universitario o de posgrado. En Teusaquillo la proporción llegó a 84,5%, frente a 26,4% en Usme, donde el nivel educativo más frecuente fue la media, con 37,1%.
El uso de internet entre los bogotanos de cinco años o más alcanzó 88,0%, pero solo 49,0% utilizaba computador. Teusaquillo encabezó ambos indicadores, con 95,3% de uso de internet y 84,0% de uso de computador, mientras Usme registró 81,0% y 28,0%, respectivamente.
Los trayectos laborales más extensos se concentraron en Usme, donde 38,2% de los ocupados tardaba más de una hora en llegar al trabajo. Le siguieron Bosa, con 31,8%, y Ciudad Bolívar, con 29,6%; en el conjunto urbano, la mitad de los trabajadores destinaba entre 30 minutos y una hora a su desplazamiento.
La afiliación al sistema de salud cubría a 95,2% de los habitantes urbanos de Bogotá. Del total, 72,0% estaba en el régimen contributivo, 25,1% en el subsidiado y 2,2% en un régimen especial o de excepción.
Teusaquillo tuvo la mayor cobertura, con 97,0%, y Los Mártires la menor, con 90,5%. El régimen subsidiado tuvo mayor participación en Usme, Ciudad Bolívar y Rafael Uribe Uribe.
Apartamentos, entorno residencial y resultados regionales
Los apartamentos representaron 66,6% de las viviendas urbanas de Bogotá. La proporción ascendió a 91,0% en Chapinero, mientras Usme fue la única localidad urbana donde predominaron las casas, con 64,4%, y Los Mártires tuvo la mayor participación de hogares en cuartos, con 16,6%.
En Sumapaz, localidad rural, 98,9% de las viviendas eran casas y 0,5% apartamentos. La percepción de los jefes de hogar indicó que 21,4% de las viviendas urbanas estaba cerca de expendios de droga, con los valores más altos en Santa Fe, 46,3%, y Los Mártires, 44,6%.
Antonio Nariño y Los Mártires concentraron las mayores proporciones de viviendas cercanas a fábricas, con 56,5% y 54,9%. La encuesta también permitió desagregar resultados para las 20 localidades de Bogotá, 33 Unidades de Planeamiento Local y 73 Unidades Territoriales de la Encuesta Multipropósito.
En los municipios de Cundinamarca, Soacha concentró la mayor población urbana, con 862.705 habitantes, seguido por Mosquera, con 176.715, y Facatativá, con 154.277. El promedio de personas por hogar disminuyó en 16 de los 21 municipios incluidos.
Los desplazamientos fueron más cortos que en Bogotá, salvo en Soacha, donde 27,6% de los ocupados tardaba más de una hora en llegar al trabajo. La medición también cubrió las áreas rurales de Chía, Cota, Funza, La Calera, Mosquera, Soacha y Sopó.
La tenencia de mascotas fue una de las nuevas preguntas incorporadas al formulario. Chía tuvo la mayor proporción de hogares con al menos un animal de compañía, con 58%, seguida por Cota, con 55,1%, y Sopó, con 51,6%.
Madrid, Funza, Bojacá, La Calera y Zipacón también registraron proporciones cercanas o superiores a la mitad de los hogares. El Rosal presentó el porcentaje más bajo entre los territorios medidos, con 25,4%.










