El presidente Donald Trump anunció este jueves que el Pentágono no retransmitirá en directo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, condenado por la masacre de Fort Hood.
Trump argumentó en redes sociales que una emisión pública “podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo viera cómo Estados Unidos trata a terroristas y escoria como Hasan”. Sin embargo, concluyó que “cualquier persona buena y bienintencionada preferiría no verlo morir, ni por ningún otro medio visual”.
El Pentágono confirmó que la ejecución de Hasan está programada para el 3 de diciembre. Trump precisó que los familiares directos de las víctimas podrán presenciar el acto en persona, si así lo desean.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, había anunciado a comienzos de mes que la ejecución sería pública y el Pentágono confirmó después que se retransmitiría en directo. La medida generó críticas de republicanos y demócratas, quienes advirtieron que las imágenes podrían utilizarse para alimentar la radicalización.
El vicepresidente JD Vance, consultado sobre la compatibilidad de una ejecución pública con su fe cristiana, respondió: “No sé si eso realmente vaya a suceder”. Vance subrayó que Hasan “asesinó brutalmente a muchas personas inocentes” y dejó claro que, de producirse la emisión, no la seguiría.
Quién es Nidal Hasan
Nidal Malik Hasan es un exmayor y psiquiatra del Ejército de Estados Unidos condenado a muerte por el ataque que cometió el 5 de noviembre de 2009 en la base de Fort Hood, Texas. Nacido en Estados Unidos e hijo de padres palestinos, se formó como médico dentro de las Fuerzas Armadas y se especializó en salud mental.
Tenía 39 años cuando abrió fuego en un edificio médico de la base, donde decenas de soldados esperaban controles y vacunas antes de ser enviados a misiones en el exterior.
El ataque dejó 13 muertos y 32 heridos. Hasan disparó contra militares desarmados y persiguió a quienes intentaban salir del lugar. La resolución judicial señaló que podía ver las dos salidas desde su posición inicial y que disparó contra quienes intentaban huir.
Dos agentes de la base lo enfrentaron fuera del edificio y lograron detenerlo tras un intercambio de disparos. Una bala le dañó la columna, por lo que quedó paralizado de la cintura hacia abajo y desde entonces utiliza silla de ruedas.
Antes de la masacre, algunos colegas habían expresado preocupación por sus posturas frente a las guerras de Estados Unidos en Irak y Afganistán. Durante el juicio, Hasan afirmó que se oponía a la intervención militar en Afganistán y que actuó con la convicción de proteger a musulmanes de los soldados estadounidenses que serían desplegados en ese país. La fiscalía sostuvo que sus motivaciones también estuvieron vinculadas con su resistencia a ser destinado al frente.
Una investigación antiterrorista concluyó que no participó en planes ni actividades de una organización terrorista y determinó que actuó solo.
En agosto de 2013, un panel de 13 oficiales del Ejército lo declaró culpable de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 cargos de intento de asesinato premeditado. Cinco días más tarde, el mismo jurado recomendó por unanimidad la pena de muerte. Hasan se representó a sí mismo durante el proceso, admitió que había sido el autor de los disparos y pidió disculpas por “cualquier error”.
Tras años en el corredor de la muerte militar, el presidente Donald Trump aprobó la ejecución, prevista por fusilamiento para el 3 de diciembre en Fort Hood.
Hasan será el primer integrante de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutado desde 1961 y el primer soldado condenado a muerte por pelotón de fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial.
El pelotón de fusilamiento es un método de ejecución inusual, pero utilizado por las fuerzas armadas, en particular durante tiempos de guerra. El gobierno de Donald Trump propuso ampliar su uso como método de ejecución.








