La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) decomisó 16,671.16 kilogramos de sustancias narcóticas entre abril y junio de 2026, según el Resumen Estadístico correspondiente al segundo trimestre elaborado con datos del Sistema de Administración de Información Criminal (SAIC).
La mayor parte de los decomisos correspondió a marihuana, con 11,065.01 kilogramos incautados durante los tres meses. La cocaína ocupó el segundo lugar, con 5,542.47 kilogramos, mientras que las autoridades también reportaron ocupaciones de crack, hachís, opio y éxtasis.
El consolidado mensual refleja que junio fue el período con mayor volumen de droga ocupado, al registrar 9,513.83 kilogramos. En abril fueron decomisados 4,372.85 kilogramos y en mayo otros 2,784.48 kilogramos.
La marihuana marcó la diferencia en junio, cuando fueron ocupados 9,011.14 kilogramos, equivalente a más del 81 % del total de esa sustancia incautada durante el trimestre. En abril se decomisaron 1,253.83 kilogramos de marihuana y en mayo 800,04 kilogramos.
Dentro de los decomisos de marihuana de junio, el reporte atribuye a San José de Ocoa la ocupación de 7,789.97 kilogramos, seguida por Peravia, con 1,022.69 kilogramos. Santo Domingo registró 63.04 kilogramos, mientras que otras provincias presentaron cantidades menores.
En cuanto a la cocaína, abril concentró el mayor volumen, con 3,089.81 kilogramos, seguido de mayo, con 1,965.70 kilogramos, y junio, con 486.97 kilogramos. Durante abril, los mayores decomisos de esa droga fueron reportados en Pedernales, con 1,707.95 kilogramos, y Peravia, con 1,021.63 kilogramos.
En mayo, Santo Domingo encabezó los decomisos de cocaína con 1,297.57 kilogramos, mientras Pedernales acumuló 370.42 kilogramos. Para junio, Santo Domingo volvió a figurar como la provincia con mayor cantidad incautada, al registrar 303.30 kilogramos de cocaína.
El informe de la DNCD indica además la incautación de 39.85 kilogramos de crack en el trimestre: 12.84 kilogramos en abril, 18.28 en mayo y 8.73 en junio. También fueron decomisados 16.44 kilogramos de hachís, 7.14 kilogramos de opio y 0.24 kilogramos de éxtasis.
Como resultado de las operaciones antidrogas, las autoridades reportaron 12,548 personas detenidas entre abril y junio. Del total, 10,682 eran dominicanos y 1,866 extranjeros. La mayor cantidad de arrestos se registró en junio, con 4,309 detenidos, seguido de mayo, con 4,304, y abril, con 3,935.
Los hombres representaron la mayoría de las detenciones, con 12,422 casos, frente a 126 mujeres. Por edades, el grupo de 18 a 25 años concentró 2,395 detenidos, mientras que 2,440 personas arrestadas tenían 51 años o más, de acuerdo con el documento oficial.
La DNCD también informó la incautación de 546 vehículos, entre motocicletas, passolas, carros, camionetas, jeepetas, camiones y embarcaciones. Las motocicletas fueron el tipo de vehículo más ocupado, con 416 unidades durante el trimestre.
Asimismo, fueron confiscadas de manera preliminar 121 armas de fuego: 36 en abril, 45 en mayo y 40 en junio. Entre ellas figuran pistolas, revólveres, escopetas, fusiles y armas de fabricación casera.
En materia de dinero, las autoridades ocuparon RD$11,003,406.10 (USD 185,008.93), además de US$36,686, 150 euros (USD 170.49) y sumas menores en dólares canadienses, pesos mexicanos, bolívares venezolanos, pesos colombianos y gourdes haitianos.
El combate al narcotráfico
La República Dominicana ha concentrado su política antidrogas en la interdicción de cargamentos, la persecución del microtráfico y la cooperación con Estados Unidos. El país ocupa un lugar relevante en las rutas de cocaína que conectan América del Sur con Estados Unidos y Europa.
Un análisis sobre el Caribe de Insight Crime sostiene que los grupos dominicanos coordinan envíos con redes colombianas y europeas, mientras la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito identifica al país como un punto de tránsito en la ruta oriental del Caribe.
La ofensiva de seguridad contrasta con las debilidades señaladas en materia de reducción de la demanda. La Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) indicó, en su evaluación sobre República Dominicana, que no existen estudios recientes de impacto sobre los programas de prevención del consumo.
La brecha limita la posibilidad de medir si las campañas comunitarias, escolares y de tratamiento reducen el consumo problemático. Las estadísticas oficiales permiten seguir decomisos, arrestos y extradiciones, pero ofrecen menos información sobre acceso a rehabilitación, reinserción social y resultados sanitarios.











