Pocholo Martínez-Bordiú se ha convertido en el último expulsado de MasterChef Celebrity Legends. El concursante, que había destacado a lo largo de la edición por su esfuerzo y constancia, tuvo que abandonar las cocinas de RTVE después de no conseguir sacar adelante el postre de la prueba de eliminación. Una despedida que llegó después de una noche especialmente exigente y en la que el aspirante terminó aceptando el resultado con su habitual sentido del humor.
La nueva entrega del programa arrancó con una prueba dedicada a la cocina tradicional y al uso del horno de barro. Los concursantes tuvieron que demostrar su capacidad para controlar una técnica que requiere precisión y paciencia, antes de enfrentarse a un segundo reto mucho más multitudinario. Para la segunda prueba, el programa trasladó sus cocinas hasta las instalaciones del IMIDRA, en El Encín. Allí, los aspirantes tuvieron que preparar un menú para 80 personas en un tiempo máximo de 160 minutos.
Los equipos estuvieron liderados por Edu y Bibiana, que asumieron la responsabilidad de organizar a sus compañeros y sacar adelante las elaboraciones. La tensión aumentó a medida que avanzaba el reloj, aunque también hubo espacio para el humor gracias a Torito y su particular ‘Silla loca’, que puso la nota divertida a una prueba marcada por las prisas.
El resultado de este desafío dejó a varios concursantes en una situación delicada y terminó llevando a siete antiguos participantes de MasterChef a las cocinas para disputar la eliminación: Loreto Riera, Carlos Maldonado, Marta Verona, Eneko Fernández, Miri Pérez-Cabrero, María Morales y Elena Gorordo.
Pocholo se la juega con un flan
La última prueba terminó siendo decisiva para Pocholo. El aspirante apostó por preparar un flan, pero el resultado estuvo lejos de cumplir con las expectativas del jurado. El postre no consiguió cuajar correctamente y se convirtió en el gran obstáculo de su última noche en el programa. Consciente de que su elaboración no había salido como esperaba, Pocholo afrontó la valoración con deportividad y resumió el resultado con una de sus expresiones más características: “Tarjeta roja”.
El jurado no pasó por alto los problemas técnicos del postre y, finalmente, decidió que era el momento de poner punto final a su trayectoria en esta edición: “El flan no está. El agua no estaba a la temperatura. De sabor está rico, pero no se le puede llamar flan”. Pocholo recibió la noticia con emoción, pero también con una actitud positiva que había mantenido durante buena parte de su paso por el concurso.
Antes de abandonar las cocinas, protagonizó además uno de los momentos más peculiares de la noche al cortar su delantal en varios trozos. “La verdad es que he estado feliz aquí con todos vosotros. Sois una gente maravillosa. Me lo he pasado muy bien, ha sido muy divertido. Pero me voy con toda la razón, el flan no ha cuajado. Entonces, tarjeta roja. Pero esta experiencia ha sido increíble, me ha encantado estar aquí. He sido muy feliz. Me lo he pasado muy bien aquí. Gracias a todos. Estoy en Ibiza para lo que queráis”, comentó emocionado.
Pepe Rodríguez quiso poner en valor precisamente esa actitud y destacó el cariño que el concursante había despertado durante su paso por el programa. La despedida confirmó así una sensación que había quedado patente durante las diferentes entregas: Pocholo podía cometer errores en la cocina, pero se había convertido en uno de los aspirantes más queridos por sus compañeros.











