“Si me proponen algo interesante, ¿cómo me lo voy a perder?”, dice con la misma convicción con la que un día pegó carteles feministas en Zaragoza, se separó cuando casi nadie lo hacía o se apuntó a cursos de psicología.
“Si me proponen algo interesante, ¿cómo me lo voy a perder?”, dice con la misma convicción con la que un día pegó carteles feministas en Zaragoza, se separó cuando casi nadie lo hacía o se apuntó a cursos de psicología.