Una mujer de 34 años se sumó a las denuncias contra Adilson Yauri, supuesto pastor evangélico señalado por varias mujeres por presuntos abusos sexuales en Ventanilla, Callao. En declaraciones difundidas por el programa Ocurre Ahora, la denunciante relató que los hechos habrían ocurrido cuando tenía 18 años y que el investigado habría utilizado su condición de líder religioso y referencias bíblicas para someterla.
La mujer contó que acudió a un inmueble junto a su hija, quien entonces tenía seis meses de edad, luego de que Yauri le ofreciera orar por ella para ayudarla a superar una enfermedad. Según su testimonio, durante ese encuentro el hombre habría abusado sexualmente de ella.
“Me dijo: ‘Te voy a orar, hermanita, para que el enemigo salga de tu cuerpo y pueda sanar’. Inocentemente, voy con mi hija de seis meses y ahí es donde me violó”, relató ante las cámaras del programa de ATV.
De acuerdo con la denunciante, el investigado habría utilizado su autoridad religiosa para convencerla de que sus acciones tenían un propósito espiritual. La mujer aseguró que incluso le habría dicho que era “un enviado de Dios, un ángel” y que no debía sentir miedo.
Nueva denuncia se suma a testimonios contra Adilson Yauri
La mujer afirmó que los presuntos abusos no habrían ocurrido una sola vez. Según relató, posteriormente decidió alejarse de la congregación debido a las situaciones que habría atravesado.
“Usaba el nombre del Señor diciendo que yo era desobediente. Si yo no hacía caso, mis hijos iban a morir, toda mi generación”, sostuvo.
La denunciante señaló que las experiencias que atribuye a Yauri tuvieron consecuencias en su bienestar emocional y que, en determinado momento, llegó a intentar quitarse la vida. También manifestó que hasta la actualidad siente temor por las consecuencias que podrían ocurrirle.
“Creo que yo estoy dañada psicológicamente. Hasta ahorita pienso que me va a pasar cosas”, declaró.
Su testimonio se suma a los de otras mujeres que anteriormente denunciaron al religioso por presuntos abusos sexuales. En reportajes previos, algunas de ellas aseguraron que Yauri habría utilizado pasajes de la Biblia y su posición dentro de la congregación para justificar acercamientos y actos de carácter sexual.
Otra de las mujeres entrevistadas relató que el investigado la habría llevado por la fuerza hasta una zona cercana al púlpito del templo, donde, según su denuncia, abusó sexualmente de ella.
Denuncias apuntan a presunto patrón de sometimiento
Según los testimonios difundidos por el programa, varias de las denunciantes describen situaciones en las que habrían sido llevadas a espacios privados bajo el argumento de recibir oraciones, ayuda espiritual o algún tipo de tratamiento para problemas personales.
La nueva denunciante aseguró que decidió hablar públicamente pese al temor de no recibir respaldo de su entorno familiar. Contó que hasta ahora no ha podido comunicar lo ocurrido a sus familiares por miedo a ser responsabilizada por lo sucedido.
“Hasta el momento, nadie me apoya de mi familia. No les puedo decir. Yo estoy sola porque ellos van a tener vergüenza y me van a echar la culpa”, manifestó.
Fiscalía mantiene investigación contra el religioso
El caso ya había sido reportado anteriormente luego de que cinco mujeres denunciaran al supuesto pastor por presuntos abusos sexuales. Una de las investigaciones se inició a partir de una denuncia presentada en 2025 y, según información difundida previamente, pasó por procedimientos policiales como AFIS, medicina legal y Cámara Gesell antes de llegar al Ministerio Público.
La Fiscalía habría declarado el caso como complejo, lo que permite ampliar el periodo de investigación. Por ello, el investigado continúa afrontando el proceso en libertad.
Días atrás, Yauri también fue trasladado a la comisaría de Villa Los Reyes luego de que un grupo de vecinos atacara el templo donde se encontraba. La intervención policial ocurrió después de que los manifestantes retiraran rejas y sacaran mobiliario del local. El propio investigado habría solicitado auxilio a la Policía al considerar que su integridad estaba en riesgo.
Su traslado a la dependencia policial no correspondió a una detención por las denuncias de presunto abuso sexual. Al no existir una orden de detención ni tratarse de un hecho ocurrido en flagrancia, permanece en libertad mientras continúan las diligencias fiscales.












