Mar se sienta en su silla plegable a orillas de la playa El Tunco, en El Salvador. Sobre ella cae una luz azul que transforma el ambiente de esa velada.
Llevaba casi dos semanas en El Salvador, el país elegido para visitar y conocer por los días de septiembre, mientras elaboraba a mano collares y pulseras para sobrevivir.
Mar estudió Trabajo Social en Córdoba, Argentina, y durante algunos años trabajó en una entidad pública. Pero la rutina de oficina despertó en ella otra necesidad: la de crear, conocer otros lugares y no permanecer atada a un escritorio.
En 2017 comenzó una serie de viajes continuos fuera de Argentina. El principal país donde residió fue Brasil, durante tres años, siempre con la elaboración de accesorios como eje de su vida cotidiana.
La pandemia de covid-19 en 2020 pausó sus planes. Por entonces estaba de regreso en Córdoba, de modo que ese año transcurrió en su lugar de origen.
En 2021 reafirmó su intención de salir de la comodidad y retomó los viajes, esta vez por el sur de Argentina.
En 2026 decidió abandonar Suramérica. Emprendió un recorrido desde México con la intención de atravesar los países de Centroamérica. Su motivación principal fue no contagiarse del clima que vivía Córdoba, la ciudad donde creció.








