Madrid, 19 oct (EFE).- La Policía Nacional, en colaboración con la Polizia di Stato italiana, ha detenido a 34 personas pertenecientes a redes criminales dedicadas al robo de relojes de alta gama durante los meses de verano en Ibiza y la Costa del Sol, en un operativo que ha permitido esclarecer 28 robos y recuperar seis relojes.
Según ha informado la Dirección General de la Policía, el dispositivo se formuló cuando el pasado enero el cuerpo creó un grupo operativo de coordinación específico, diseñado para monitorizar, centralizar y dar una respuesta a esta tipología criminal.
El operativo concentró sus principales esfuerzos operativos en dos epicentros de turismo de alto nivel adquisitivo: la isla de Ibiza (Islas Baleares) y la franja de la Costa del Sol, con especial foco en Marbella y Estepona (Málaga).
No obstante, el control se extendió a nodos logísticos y de tránsito clave como Barcelona -ciudad donde varias de las células mantenían sus bases operativas y escondites-, Madrid -núcleo de enlace y receptación-, Palma de Mallorca y puntos marítimos como Denia (Alicante).
Las células criminales seguían varios patrones consolidados con rasgos comunes basados en el desplazamiento estacional a zonas turísticas, siempre por períodos cortos de tiempo, con regreso inmediato tras la comisión de los hechos delictivos.
Según el origen de las bandas, unas se desplazaban a la isla de Ibiza bajo apariencia de turistas por períodos muy cortos de tiempo.
Contaban con una división de funciones: binomios de ojeadores o marcadores (en ocasiones hombre y mujer) dedicados a localizar a las víctimas en paseos marítimos, puertos deportivos, locales de ocio y párquins.
Otros ejercían de ejecutores materiales que arrebataban las piezas mediante tirón, en tanto que existían conductores a bordo de motocicletas para la aproximación y fuga inmediata; y vehículos turismos de alquiler para el apoyo logístico, transporte y relevo ‘limpio’ de los efectos sustraídos.
Las bandas con base logística principal en Barcelona y desplazamientos estacionales hacia Ibiza y la Costa del Sol -Marbella- se caracterizaban por un empleo sistemático de violencia física.
Uno de los operativos más significativos tuvo lugar en Ibiza al interceptar en el aeropuerto a varios miembros de una célula cuando pretendían embarcar hacia su país de origen con un reloj de lujo valorado en más de 450.000 euros oculto entre las pertenencias de una de las integrantes de la célula.
En otra de las actuaciones, los agentes arrestaron a un grupo a las puertas de una discoteca ibicenca tras arrebatar un reloj de 50.000 euros, y localizaron en la isla a dos delincuentes en busca y captura por el robo violento de un reloj de 155.000 euros cometido previamente en Madrid.
En la Costa del Sol, el hecho principal tuvo lugar a finales de julio en Marbella, donde cuatro delincuentes asaltaron a un turista en la entrada de su propia vivienda para arrebatarle su reloj. Las pesquisas permitieron su localización y arresto en Estepona, donde se practicó una entrada y registro que permitió recuperar el reloj sustraído y la ropa utilizada durante el asalto.
A finales de agosto las bandas intensificaron su actividad aprovechando los últimos días de la temporada alta. En la última quincena del mes, los controles preventivos y las vigilancias en puertos y aeropuertos permitieron arrestar a otras 20 personas antes de que pudieran abandonar las islas.
El balance global de la operación deja seis relojes de alta gama recuperados, cuyas tasaciones individuales alcanzaban cifras que oscilaban entre los 20.000 y más de 450.000 euros.
Además de las joyas, se intervinieron un turismo y cuatro motocicletas, 14 placas de matrícula fraudulentas -dos italianas y 12 españolas troqueladas o dobladas con pegatinas-, cuatro documentos de identidad y permisos de conducir falsos, un inhibidor de frecuencias y diversos dispositivos de telefonía móvil. EFE








