La Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control que regulaba la circulación en el tramo entre Urda y Los Yébenes en los momentos previos y durante el accidente entre el AVE de Renfe y el tren Iryo en Toledo, según ha podido saber El Confidencial. Recordemos que el accidente ha dejado al menos 68 muertos y 80 heridos (50 de ellos graves), como ha confirmado el presidente de Castilla-La Mancha, García-Page, en el último balance.
La Policía Judicial del Instituto Armado ha abierto actuaciones para reconstruir la secuencia que derivó en la colisión. De este modo, los agentes responsables de la investigación han mantenido una primera conversación con el trabajador de Adif encargado de la gestión para esclarecer los hechos. Por el momento, Óscar Puente ha reconstruido los datos objetivos del suceso. En una comparecencia ante los medios de comunicación, el ministro de Transportes ha indicado que a las 8:30 de esta mañana se ha producido un fallo en el sistema LZB, una herramienta que monitoriza la distancia de los trenes de una misma vía y que los frena en caso de emergencia.
Ante la caída del sistema, los seis trenes que circulaban en la línea Madrid-Sevilla se paralizan a la espera de que el centro de control de Atocha tomase el mando. Pocos minutos después, a las 8:36 horas, “se toma la decisión de que el tren que impacta con el Iryo reanude la marcha con normalidad”, afirma Puente. Tras recorrer una distancia aproximada de 25 kilómetros en marcha a la vista, el tren de Renfe “alcanzando una velocidad que desconocemos”, aclara el ministro, termina chocando con el Iryo.
Según el ministro, esta decisión va “contra la normativa” y es bajo este contexto que ha tenido lugar el interrogatorio del operador del centro de control de Atocha. No obstante, la investigación se encuentra en una fase inicial y todavía no permite determinar con precisión cómo ocurrió el accidente. Los agentes deberán reconstruir la secuencia de los hechos y establecer si intervinieron otros factores.
Ascienden a 68 víctimas mortales
El último balance del Gobierno de Castilla-La Mancha ha confirmado que el accidente ha causado 68 muertes, una cifra que lo sitúa entre los siniestros ferroviarios con mayor número de víctimas en España. El choque ha ocurrido, además, nueve meses después del accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, que dejó 46 fallecidos. La circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendida hasta nuevo aviso.
Adif ha habilitado puntos de atención para afectados y familiares en las estaciones de Madrid-Puerta de Atocha Almudena Grandes, Sevilla-Santa Justa y Córdoba-Julio Anguita. También se han difundido los teléfonos de asistencia de Renfe, 900 10 10 20, y de Iryo, 900 001 403.










