La actividad económica registró una caída intermensual de 2,9% en julio, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato también implicó una variación negativa de 1,4% respecto al mismo mes de 2025.
Tal como adelantaban las consultoras, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró otra caída y no logra consolidar una tendencia de crecimiento por más de dos meses seguidos. En junio había marcado una variación positiva del 0,8% con mayo y de 2,7% contra el mismo mes de 2025, dato que había generado cierta ilusión. Los datos sectoriales de la industria y la construcción ya habían adelantado caídas pronunciadas en torno a un 5% intermensual.
El resultado cobra mayor relevancia porque corresponde al período que el ministro de Economía, Luis Caputo, había definido como los “mejores 18 meses”. Por el momento, el pronóstico del Gobierno no se cumplió: la actividad mantiene una trayectoria de “serrucho”, con un mes de suba, otro de baja y una nueva recuperación posterior.
Economía “serrucho”
El economista de Fundación Libertad, Facundo Beltramone, indicó que “un dato mensual debe leerse dentro de una trayectoria que viene mostrando bastante volatilidad”.
“El EMAE desestacionalizado aumentó 0,4% en enero, cayó 2,6% en febrero, rebotó 3,5% en marzo, volvió a retroceder 1,5% en abril y 0,5% en mayo, y creció 0,8% en junio. Más que una trayectoria lineal, durante 2026 aparece una economía moviéndose en forma de ‘serrucho’, alternando correcciones y recuperaciones mensuales”, indicó.
Y agregó: “Esa dinámica también se observa en los datos trimestrales. El PIB desestacionalizado había crecido 0,7% en el primer trimestre de 2026 respecto del último trimestre de 2025, pero en el segundo trimestre registró una caída de 0,6% frente a los primeros tres meses del año. Aun así, el nivel de actividad se ubicó 2,0% por encima del segundo trimestre de 2025″.
Nuevo mínimo
Con este último dato de actividad, para Justina Gedikian, analista de renta fija en Cohen Aliados Financieros, se borró con creces la leve mejora de junio y el índice quedó en su nivel más bajo desde marzo de 2025, 4,1% por debajo de diciembre. “En la comparación interanual, la actividad cayó 1,4% i.a. aun frente a una base baja, y el acumulado del año se redujo a 1,7% i.a.”, comentó.
La caída fue amplia: ocho de los 15 sectores retrocedieron. Comercio (-5,1% i.a.) e industria manufacturera (-4,6% i.a.) restaron 1,3 puntos porcentuales (p.p.), a lo que se sumaron las bajas de construcción (-3,3% i.a.) e intermediación financiera (-3,0% i.a.). Del otro lado, pesca, minería (+8,4% i.a.) y agro (+0,7% i.a.) aportaron 1 p.p., insuficiente para compensar.
“En lo que va del año, la actividad cayó en cuatro de los siete meses, lo que refuerza lo que venimos anticipando: una actividad sin motor propio más allá de los sectores primarios, que esta vez tampoco alcanzaron a sostenerla”, afirmó. Y agregó: “Con los sectores más intensivos en empleo cada vez más rezagados, se achica el margen para mejorar el ánimo de la sociedad justo cuando empieza a asomar el calendario electoral de 2027″.
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