El futbol mundial está lleno de noches que se convierten en leyenda, pero pocas logran marcar tanto al mundo y a un jugador como aquella en la que Jude Bellingham enfrentó a México en el mítico Estadio Azteca.
El mediocampista del Real Madrid, líder de la Selección de Inglaterra en el Mundial 2026, convirtió ese duelo en un recuerdo imborrable.
En el marco de su elección como Mejor Jugador del Año de su país, Bellingham confesó que el partido contra la Selección Mexicana fue “una ocasión enorme” y que “jamás lo olvidará”. Sus palabras no sólo evocan la intensidad de aquella noche, sino también la carga histórica y emocional que acompañó a los ingleses en su regreso al Coloso de Santa Úrsula.
“De lejos en México, sin duda”: el recuerdo imborrable del Azteca
La magnitud de aquel partido quedó grabada en la memoria de Bellingham. En sus declaraciones, el inglés subrayó que “Lejos en México, sin duda” fue el encuentro más inolvidable de su carrera.
Destacó además la altitud de la Ciudad de México y el dominio histórico del Tri en el Azteca como factores adversos que hicieron especial la victoria.
Subrayó que haber tenido un impacto personal con su doblete fue “simplemente increíble”. Recordó también la adversidad de jugar con un hombre menos tras la expulsión de Jarrell Quansah y la satisfacción de superar un reto que llevaba consigo la memoria de 1986, cuando Inglaterra había sido eliminada en ese mismo estadio. La interpretación general fue que ese triunfo representó una revancha simbólica, reforzando el peso emocional del partido.
Para Bellingham, aquella noche no fue solo un triunfo deportivo, sino un símbolo de resiliencia y de conexión con la historia del fútbol inglés.












