El líder de los Fitipaldis rebaja una de las grandes promesas de nuestro tiempo a algo mucho más modesto, y por eso más alcanzable: dejar de buscar la felicidad y conformarse con estar contento.
El líder de los Fitipaldis rebaja una de las grandes promesas de nuestro tiempo a algo mucho más modesto, y por eso más alcanzable: dejar de buscar la felicidad y conformarse con estar contento.