Este lunes 5 de octubre, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) restituyó a una bebé recién nacida a sus padres, luego de mantenerla retenida por más de cinco días en el Hospital Pediátrico Peralvillo. La separación ocurrió porque Laura Ramírez, madre de la menor y mujer triqui originaria de Oaxaca, no contaba con una constancia oficial de alumbramiento tras haber dado a luz en su domicilio; una situación que la familia denunció como un acto de discriminación y retención arbitraria.
El origen del caso se remonta al pasado 24 de septiembre. De acuerdo con el Portal de Insurgencia Magisterial, el parto de Laura se aceleró y tuvo a su hija en casa al no lograr llegar a tiempo a un hospital.
Tras unos días de recuperación, la madre acudió a su centro de salud local para aplicar las vacunas correspondientes a la recién nacida, desde donde fue remitida al Hospital Peralvillo para una revisión médica de rutina.
Sin embargo, al llegar a la institución médica, el personal le impidió salir con su bebé bajo el argumento de carecer de la “hoja de alumbramiento”, documento que lógicamente no poseía por haber tenido un parto domiciliario. Las autoridades de salud notificaron a la Fiscalía capitalina y a la Procuraduría de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF CDMX.
Bajo la premisa de resguardar a la menor, la Fiscalía determinó retener a la bebé en el hospital e inició una investigación para comprobar la filiación materna, obligando a los padres a someterse a pruebas genéticas el 30 de septiembre.
Durante ese tiempo, Laura expresó gran angustia, pues desconocía si su hija estaba recibiendo la atención y vacunas necesarias. Aunque el sábado 3 de octubre el área de Trabajo Social y la institución médica confirmaron que la niña se encontraba en óptimas condiciones de salud, se le negó el alta clínica por la falta del trámite burocrático.
Al intentar solucionar el problema directamente en la Fiscalía, las autoridades les indicaron a los padres que la carpeta de investigación y el proceso demorarían más de diez días.
Ante esta barrera institucional, el Movimiento de Artesanos Indígenas Zapatistas organizó una manifestación a las afueras de la FGJCDMX para visibilizar el caso y exigir un alto a la criminalización de la familia triqui. La presión social surtió efecto y aceleró la entrega de la menor este lunes. De acuerdo con Desinformémonos, Laura Ramírez agradeció profundamente al movimiento y a la comunidad, cuyo respaldo fue fundamental para obligar a las autoridades a devolverle a su hija.












