Ian tiene 11 años y permaneció durante meses institucionalizado en Formosa. Tras escapar del hogar estatal, su familia denunció presuntos golpes, castigos y sobremedicación. Pese a que el niño manifestó que no quería volver, una resolución judicial dispuso inicialmente su reintegro al establecimiento. Finalmente quedó bajo la guarda provisoria de su abuela materna en Corrientes. “Estoy velando por la seguridad de mi nieto que fue muy expuesto esa criatura, ni a un delincuente se lo expone como lo hicieron con él”, declaró Sandra Susana Morad abuela del pequeño.












