14 de Octubre del 2026, 18:51 hs.

La crecida de los ríos Paraná y Uruguay vuelve a poner bajo atención a la actividad agropecuaria del litoral argentino.
El aumento de los niveles hidrométricos en distintos tramos de ambas cuencas plantea un escenario que exige seguimiento por parte de los productores ganaderos, especialmente en las zonas de islas, bañados y campos bajos, donde el avance del agua puede reducir la superficie de pastoreo y complicar el manejo de la hacienda.
Los registros de la Prefectura Naval Argentina (PNA), correspondientes al 13 de octubre, muestran comportamientos diferentes según la estación de medición, con subas en varios puntos y descensos en otros.
En determinadas localidades, los niveles alcanzaron o superaron las marcas de alerta y evacuación consignadas en la tabla oficial.
Para la ganadería de islas, la evolución de los ríos es una variable central.
La reducción de los campos disponibles obliga a evaluar alternativas de alimentación, disponibilidad de terrenos altos y posibles traslados de animales.
Estas operaciones requieren planificación, transporte y coordinación entre productores, consignatarios y propietarios de campos receptores.

Los principales registros del Paraná
Según los datos de la Prefectura Naval Argentina, estos eran algunos de los niveles registrados el martes 13 de octubre:
- Itaipú, Brasil: 173,18 metros, con una variación positiva de 23,68 metros en 24 horas.
- Guayrá, Brasil: 159,35 metros, con una suba de 8,87 metros en 24 horas.
- Iguazú: 28,65 metros, con un aumento de 50 centímetros en seis horas. El registro indica estado de evacuación creciente.
- Libertador, Misiones: 16,30 metros, con una suba de 30 centímetros en tres horas y estado de evacuación creciente.
- Posadas: 10,10 metros, con un incremento de dos centímetros en 12 horas.
- Corrientes: 5,32 metros, con una suba de cinco centímetros en 12 horas.
- Barranqueras, Chaco: 5,27 metros, con un aumento de 13 centímetros en 24 horas.
- Paraná, Entre Ríos: 3,45 metros, con una suba de dos centímetros en 12 horas.
- Santa Fe: 3,55 metros, con un aumento de dos centímetros en 12 horas.
- Rosario: 3,31 metros, sin variación en las últimas 12 horas.
- San Nicolás: 2,46 metros, con una suba de un centímetro en 12 horas.
- Ramallo: 2,19 metros, también con un incremento de un centímetro en 12 horas.
- San Pedro: 1,93 metros, con una suba de tres centímetros en 12 horas.
- Baradero: 1,80 metros, con un incremento de cinco centímetros en 12 horas.
Los valores reflejan la situación de cada estación y deben interpretarse de acuerdo con sus propios niveles de referencia y períodos de medición.
En Ramallo y San Nicolás, los registros muestran incrementos moderados, aunque el seguimiento continúa siendo relevante para las zonas ribereñas y los establecimientos ubicados en terrenos bajos.

El río Uruguay también presenta niveles de alerta
La situación del río Uruguay suma otro foco de atención en el litoral, especialmente en Corrientes y Entre Ríos.
Los datos de la Prefectura Naval Argentina muestran varios puntos con niveles elevados, algunos de ellos por encima de las marcas de alerta o evacuación consignadas en la tabla.
Entre los principales registros se destacan:
- Paso de los Libres, Corrientes: 9,29 metros, con una suba de un centímetro en tres horas. El registro indica estado de evacuación creciente, por encima de la marca de evacuación de 8,50 metros.
- Concordia, Entre Ríos: 11,30 metros, con un aumento de dos centímetros en seis horas y estado de alerta creciente.
- Santo Tomé, Corrientes: 10,97 metros, con una suba de 24 centímetros en 12 horas.
- Garruchos: 11,08 metros, con un incremento de 27 centímetros en 12 horas.
- Alvear: 10,24 metros, con un aumento de cuatro centímetros en seis horas y estado de alerta creciente.
- La Cruz: 10,28 metros, con una suba de cuatro centímetros en seis horas y alerta creciente.
- Yapeyú: 9,87 metros, con un incremento de cinco centímetros en seis horas y alerta creciente.
- Bompland: 8,32 metros, sin variación en seis horas, con alerta estacionaria.
- El Soberbio, Misiones: 5,70 metros, con un descenso de 1,15 metros en 12 horas.
- Colón, Entre Ríos: 7,40 metros, con una baja de cinco centímetros en seis horas y alerta bajante.
- Concepción del Uruguay: 5,92 metros, con un descenso de cuatro centímetros en seis horas y alerta bajante.
- Gualeguaychú: 3,10 metros, con una baja de dos centímetros en 12 horas.
El comportamiento del Uruguay también es heterogéneo. Mientras algunas estaciones del tramo superior registran aumentos y niveles elevados, otros puntos presentan estabilidad o descensos.
Por eso, la evolución debe analizarse con los pronósticos hidrológicos y los informes oficiales de la cuenca.
Represas: qué dicen los registros y qué falta confirmar
Los datos de las represas brasileñas permiten seguir las variaciones de sus niveles, pero no determinan por sí solos si hubo apertura de compuertas o un aumento de las erogaciones.
Para establecer cuánto caudal liberan las centrales y qué incidencia puede tener aguas abajo, es necesario consultar los informes oficiales de operación de Itaipú y de Salto Grande.
Esta distinción es importante para evitar atribuir automáticamente las crecidas a la operación de las represas.
Los niveles de los ríos también responden a las precipitaciones, los aportes de los afluentes y las condiciones hidrológicas de cada tramo de la cuenca.

La hacienda, pendiente de la evolución del agua
Para los establecimientos ganaderos que trabajan en islas y campos bajos, una crecida puede obligar a reorganizar los rodeos, buscar terrenos más altos o trasladar animales antes de que los accesos queden comprometidos.
El movimiento de hacienda tiene consecuencias económicas: implica costos de transporte, disponibilidad de campos receptores y cambios en la planificación productiva.
Si el agua avanza sobre los potreros, la anticipación puede resultar determinante para preservar los animales y reducir las pérdidas.
Los registros de la Prefectura Naval Argentina permiten dimensionar la evolución de los niveles en ambas cuencas, pero no confirman por sí solos que exista una evacuación generalizada de ganado ni permiten cuantificar daños productivos.
El seguimiento de los próximos días será clave para conocer el alcance de la creciente sobre la ganadería de islas y los campos bajos del litoral argentino.
tn.com.ar






