Con las elecciones anticipadas a apenas un mes de distancia, el Gobierno aprovecha las semanas que restan hasta los comicios para desplegar actuaciones al amparo del decreto de vivienda, todavía pendiente de convalidación en la Diputación Permanente del Congreso. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha instado a dos plataformas de alquiler a retirar 8.318 anuncios de alojamientos turísticos que se publicitaban como alquileres de temporada pese a permitir reservas de menos de un mes. De este total, 6.772 corresponden a alojamientos ubicados en la Comunidad de Madrid, y de ellos, 6.523 se encuentran en la ciudad de Madrid.
Según el ministerio que dirige Pablo Bustinduy, estos anuncios incumplirían la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) en su versión reformada, que desde la entrada en vigor el 8 de octubre de la primera de las dos normas en las que se dividió el llamado decreto Maricarmen exige que todo contrato de temporada supere los 31 días y no exceda, como norma general, los 12 meses. La nueva legislación exige además que el propietario justifique por escrito una causa real de desplazamiento del inquilino, como un cambio de trabajo, estudios o un tratamiento médico. Si no se cumple este requisito, el contrato pasa a considerarse de vivienda habitual, con todas las garantías que esto implica.
Este refuerzo de la vigilancia responde a un cambio de tendencia en el mercado del arrendamiento: cada vez más propietarios abandonan el alquiler de vivienda habitual, sujeto a mayores protecciones para los inquilinos, y optan por el alquiler de temporada para eludir esas garantías. Según datos de Idealista correspondientes al tercer trimestre de 2026, la oferta de alquiler permanente cayó un 10% interanual, mientras que los anuncios de temporada ya representan el 34% del total, con un crecimiento del 7% respecto al año anterior. La propia compañía advierte que estas cifras todavía no reflejan el impacto de los decretos aprobados en octubre, por lo que el efecto de la nueva exigencia de los 31 días mínimos sobre la oferta publicada aún está por verse.
Precisamente, la concentración geográfica coincide con el perfil de mercado que ya habían anticipado informes del sector: la capital española figura entre las zonas con mayor presión sobre el alquiler residencial y mayor proliferación de contratos de temporada como vía de elusión regulatoria.
(Noticia en ampliación)









