14 de Octubre del 2026, 18:30 hs.

Mejora la salud del papa León XIV. Vatican Media
El Vaticano informó este miércoles que el papa León XIV «evoluciona favorablemente» a la operación por un cáncer de pulmón llevada a cabo en el Hospital Gemelli de Roma. En el nuevo parte médico, detallaron que «ha comenzado a caminar por su habitación, realizado ejercicios de fisioterapia respiratoria y retomado la alimentación normal».
La Sala de Prensa de la Santa Sede informó que la recuperación de León XIV evoluciona favorablemente tras la operación del martes en el Hospital Gemelli de Roma. En la intervención, le extirparon «el lóbulo inferior del pulmón derecho debido a un adenocarcinoma pulmonar».
Esta mañana, desde el área de comunicación detallaron que «el Santo Padre se ha sometido a análisis de sangre y una radiografía de tórax, cuyos resultados confirman que el postoperatorio transcurre con normalidad y los valores se encuentran dentro de lo esperado para este tipo de intervención«.
«El Papa ha comenzado a caminar por su habitación, ha realizado ejercicios de fisioterapia respiratoria y ha retomado la alimentación normal, desayunando y almorzando. Según los médicos responsables de su atención, la evolución postoperatoria sigue el curso previsto. Continuemos rezando por la pronta y completa recuperación de nuestro querido Papa León XIV», completaron.
La salud de papa León XIV: qué es el adenocarcinoma de pulmón y qué cirugía le realizaron
El adenocarcinoma pulmonar es un tumor maligno que se origina en células glandulares del pulmón, integra los cánceres de células no pequeñas, que representan cerca del 85% de los casos, y es el subtipo más frecuente. También puede aparecer en quienes nunca fumaron, y el diagnóstico no permite establecer por sí solo el pronóstico.
La intervención, que duró 90 minutos, fue una lobectomía inferior derecha, que consiste en retirar un lóbulo completo: se extirpó el inferior del pulmón derecho, dividido en tres lóbulos mediante una técnica videoasistida, mínimamente invasiva, que utiliza pequeñas incisiones y una cámara para guiar a los cirujanos sin abrir ampliamente el tórax.
Cuando la lesión está localizada, la lobectomía permite retirar el tumor con márgenes de tejido sano, con intención curativa. Durante este tipo de intervención también pueden analizarse los ganglios linfáticos del tórax, porque sus resultados ayudan a establecer si hubo extensión y a precisar el estadio de la enfermedad.
Aunque el examen realizado durante la intervención confirmó el tipo de tumor, todavía hacen falta los resultados anatomopatológicos definitivos para conocer con precisión las características de la lesión, revisar los márgenes quirúrgicos y determinar si existe compromiso de los ganglios, datos fundamentales para definir la etapa de la enfermedad y los próximos pasos.

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