Las tropas de la Brigada 29 detectaron un vehículo con material explosivo en la vía Panamericana, a la altura de la Y de La Reina, en el municipio de Patía, Cauca, en horas de la mañana del 9 de octubre de 2026. Según la información entregada por la tercera División del Ejército Nacional, los ocupantes habrían abandonado el automotor al advertir la presencia militar.
El Grupo de Caballería Liviano N.° 8 ubicó a varios sujetos que, al parecer, pertenecerían al GAO-r Estructura Carlos Patiño, una de las facciones de las disidencias de las Farc. El reporte indicó que se movilizaban por ese corredor vial con los elementos explosivos.
La situación ocurrió en un punto de la Panamericana que conecta zonas del suroccidente colombiano y registra tránsito diario de pasajeros y carga. De acuerdo con el informe de las tropas, los sospechosos activaron los explosivos antes de escapar del sector.
La reacción militar evitó que el vehículo continuara su recorrido y que el material fuera trasladado por esa vía. Las autoridades consideran que los elementos podrían haber sido utilizados para afectar la circulación y a quienes transitan por el corredor.
Unidades especializadas iniciaron registros y verificaciones en el área para establecer si quedaron otros dispositivos explosivos improvisados, conocidos como IED. El procedimiento también busca asegurar el lugar donde se produjo la alerta.
Las operaciones militares continúan en el sector de la Y de La Reina, mientras las tropas refuerzan la vigilancia sobre la vía Panamericana.
Ataque con explosivos contra una unidad militar en Miranda
Durante la mañana del 8 de octubre de 2026, una volqueta cargada con artefactos explosivos fue ubicada cerca de una unidad militar en el barrio El Porvenir, zona rural de Miranda, Cauca. El vehículo habría sido utilizado para lanzar los explosivos contra las instalaciones, aunque las autoridades todavía investigan la cantidad exacta y la responsabilidad del ataque.
Según el Ejército, los hechos fueron “presuntamente perpetrados por integrantes del GAO-r Estructura Dagoberto Ramos”.
Las primeras versiones señalaron que la volqueta contenía varios artefactos instalados sobre rampas fabricadas con tubos. El Ejército informó que dos de los ocho elementos explosivos ubicados en el vehículo llegaron a activarse después de que los responsables abandonaron la zona al detectar la presencia de los militares. Reportes preliminares indicaron que se produjeron daños materiales en sectores cercanos, pero no afectaciones directas a la infraestructura militar.
El alcalde de Miranda, Walter Zúñiga, afirmó que no hubo víctimas mortales ni personas heridas. “Por fortuna no hubo víctimas mortales ni heridos”, declaró el mandatario a Noticias Caracol. La onda explosiva afectó o puso bajo revisión viviendas y sectores próximos, entre ellos El Porvenir, la Urbanización Cristiana, Pinar del Río y el campo universitario.
La explosión también generó preocupación por la cercanía de una institución educativa, ubicada aproximadamente a un kilómetro del lugar donde fue instalada la volqueta. El alcalde señaló que el receso escolar evitó que hubiera una mayor exposición de estudiantes: “Si no hubiese sido un caos mayor en nuestro territorio”.
Las tropas del Batallón de Montaña N.° 8, adscrito a la Brigada 29, establecieron un cerco de seguridad y comenzaron las labores para determinar el alcance de los daños e identificar a los responsables.
Aunque en Miranda operan estructuras armadas como la Dagoberto Ramos y el Frente 57, el alcalde aclaró que todavía no se estableció cuál grupo estuvo detrás del atentado: “Todavía no se ha determinado cuál es el autor”.
El hecho interrumpió el período de relativa calma que, según Zúñiga, había tenido el municipio durante más de un año. La exsenadora María Fernanda Cabal rechazó el ataque y sostuvo que la población civil es la principal afectada por este tipo de acciones. Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades mantienen las operaciones de seguridad en la zona.












