Hay preguntas que, con el paso de los días, se vuelven más difíciles de responder. En el pacífico balneario de Santo Domingo (120 km. al este de Santiago), mientras el viento recorre las dunas y los equipos de emergencia avanzan por los sectores próximos al litoral, una de ellas sigue sin encontrar respuesta: ¿qué ocurrió con María Soledad Baasch?
A poco más de dos semanas después de su desaparición, los antecedentes reunidos por la Policía de Investigaciones (PDI) no han permitido determinar dónde se encuentra. La búsqueda continúa bajo la coordinación de la Brigada de Ubicación de Personas Metropolitana (Briup), en un operativo que reúne a distintas instituciones y mantiene la atención puesta en cada elemento encontrado durante los rastreos.
Esta historia comenzó el pasado jueves 8 de octubre. Esa mañana, Baasch, de 60 años, salió de su departamento en la comuna de Las Condes, en la Región Metropolitana, con un destino claro: una automotora donde alquiló un vehículo, asunto que no comunicó a su familia.
El automóvil elegido fue un Peugeot 208 blanco, el que seis días después apareció estacionado en las inmediaciones de la playa Santa María del Mar, en Santo Domingo, Región de Valparaíso.
En su interior los detectives encontraron ropa y otros objetos personales de la mujer, incluido su teléfono celular. De María Soledad, sin embargo, no había rastro alguno. A partir de entonces, el vehículo dejó de ser solamente un punto de referencia geográfico y se convirtió en una pista clave para intentar reconstruir lo sucedido.
La búsqueda
Las diligencias policiales se han concentrado en los alrededores del lugar donde apareció el Peugeot y en sectores que podrían ayudar a esclarecer los últimos desplazamientos de la mujer. La subprefecta Tatiana García-Huidobro, jefa de la Brigada de Ubicación de Personas Metropolitana (Briup), explicó la relevancia de estos hallazgos y del trabajo desplegado en el sector.
“Por diligencias investigativas que se han realizado, tenemos posicionada a la mujer entrando en la playa Santa María el día 8 de octubre en horas de la tarde. Se han encontrado diversas especies de la persona, tanto ropa como cosas personales, lentes, celular, tarjetas, que nos dan certeza. Es por eso que los esfuerzos de búsqueda se concentran en esta zona”, señaló, según consignó CHV.
Mientras las especies encontradas están siendo sometidas a peritajes, los investigadores buscan establecer qué ocurrió después de que Baasch llegara a la costa. Cada antecedente puede contribuir a delimitar las áreas de búsqueda y a reconstruir una secuencia de movimientos que, hasta ahora, permanece incompleta.
La investigación también contempla el análisis de registros audiovisuales. Las imágenes recopiladas permiten observar parte del trayecto de la mujer, desde el punto donde dejó el automóvil hasta el acceso a la playa. Se trata de información que podría ayudar a precisar sus desplazamientos y orientar las diligencias en terreno.
“Es por eso que ahora nos encontramos trabajando con la Armada, con Bomberos, con personal de la Defensa Civil, con PDI tanto de Santiago como de San Antonio, en la búsqueda de la persona desaparecida”, agregó García-Huidobro.
El despliegue considera cerca de 50 personas, distribuidas en distintos puntos de la zona. Las batidas se han concentrado especialmente en las dunas y en los sectores próximos al lugar donde fue encontrado el automóvil, un terreno en el que la geografía obliga a revisar cuidadosamente cada área.
El domingo 18 de octubre, personal de la Gobernación Marítima y la Capitanía de Puerto de San Antonio inició un despliegue marítimo y terrestre para apoyar la búsqueda de María Soledad. En el marco de las diligencias dispuestas por la Fiscalía Local de Las Condes, efectuaron patrullajes en una lancha entre Las Brisas de Santo Domingo y la desembocadura del río Maipo.
Dichas labores también han contado con drones, medios de exploración submarina, buzos y binomios caninos. Durante los días 19 y 20 de octubre continuaron los patrullajes marítimos y terrestres en distintos sectores del borde costero entre Cartagena y Santo Domingo.
El Capitán de Puerto de San Antonio, Capitán de Fragata Roberto Asencio, señaló que “hemos desplegado personal y medios marítimos para apoyar la búsqueda, en coordinación con las instituciones participantes, contribuyendo a las diligencias y entregando los antecedentes recabados al Ministerio Público”.
Una incógnita sin resolver
En paralelo a las labores sobre el terreno, los registros audiovisuales se han convertido en otra pieza clave para los investigadores, pues las cámaras de seguridad han permitido reconstruir parte del recorrido de María Soledad y establecer referencias sobre sus movimientos por el sector costero.
Aun así, la información reunida todavía no ofrece una explicación concluyente sobre lo que ocurrió después de su llegada a Santo Domingo. La presencia de sus pertenencias, los registros de su desplazamiento y la ubicación del vehículo son antecedentes que ayudan a orientar las pesquisas, pero no bastan para determinar su destino.
Poco más de dos semanas después de la última vez que se supo de María Soledad Baasch, el Peugeot blanco continúa siendo uno de los puntos claves de una investigación que intenta unir las piezas disponibles. Las prendas de vestir, los objetos personales y las imágenes de las cámaras ofrecen referencias para reconstruir sus últimos movimientos, pero la respuesta sobre su paradero aún sigue pendiente.








