Una denuncia difundida por la creadora de contenido Alia Luna a través de su cuenta de TikTok tiene en alerta a la comunidad por un presunto intento de extorsión por parte de delincuentes que se valen de los datos publicados en los avisos de mascotas perdidas en Bogotá.
La joven relató que un hombre la contactó para asegurar que tenía a Huellas Emilio, el perro de su hermano, y le pidió dinero para devolverlo, pese a que el animal ya había regresado por su cuenta a su vivienda.
Todo comenzó cuando la mascota, raza cocker spaniel, salió de la casa y no pudo ser ubicado durante varias horas. Ante la preocupación, sus dueños recorrieron el vecindario, consultaron a residentes y compartieron carteles con información personal: “Puse mi número y puse el número de mi mamá. Ese cartel empezamos a difundirlo por todas partes, por grupos de Facebook, por redes sociales, mejor dicho, ese cartel estaba en todos lados”.
Según el relato publicado en TikTok, el animal volvió solo al hogar cerca de 2 horas después de que iniciara la búsqueda. Sin embargo, aproximadamente 30 minutos más tarde, la joven recibió una llamada de un número desconocido y la persona al otro lado de la línea le dijo: “Yo tengo a tu perro”.
Le pidieron dinero y su dirección para supuestamente devolver al perro
La joven explicó que decidió mantener la conversación con la persona que la llamó para entender qué ocurría, pese a que ya tenía a la mascota de la casa en sus brazos. En ese momento, el hombre le propuso que enviara dinero por una aplicación de transferencias y le pidió la dirección de la vivienda, con el argumento de que llevaría al animal hasta allí.
“A mí se me hizo muy raro y yo le dije como: ‘Ven, pero yo tengo a mi perro acá, de pronto estás confundido’. Pum, me colgó. Me colgó de una. Yo le devolví la llamada e intenté escribirle a ese número, como que lo desactivaron”, aseguró.
Este caso se convirtió en un ejemplo de cómo los datos incluidos en carteles de búsqueda, como teléfonos, fotografías, nombres y zonas de residencia, pueden ser utilizados por terceros para contactar a familias que atraviesan un momento de angustia, con el fin de aprovecharse de su vulnerabilidad.
En su testimonio, la joven reiteró que aquellos que han perdido un animal conocen el nivel de preocupación que provoca no saber dónde está. Por eso, pidió precaución ante llamadas en las que alguien asegure tener a una mascota y solicite dinero sin aportar elementos verificables: “Se aprovechan del dolor y de la desesperación de las personas para sacarles plata”.
En estos casos, los cuidadores pueden pedir pruebas antes de continuar cualquier conversación. Una fotografía reciente, un video en tiempo real o detalles físicos que no aparezcan en las publicaciones ayudan a verificar si la persona realmente tiene al animal. También conviene hacer preguntas sobre una marca particular, el collar o una característica que solo conozca la familia.
El Gaula recomienda no enviar dinero a extraños
Frente a una llamada de este tipo, la recomendación principal es conservar la calma y evitar entregar dinero, direcciones, documentos o información adicional. La Policía Nacional aconseja no confirmar datos personales ante desconocidos, guardar los mensajes y anotar el número telefónico, las cuentas de cobro y cualquier detalle de la conversación.
Si hay presión, amenazas o exigencias económicas, se debe cortar la comunicación y buscar apoyo de las autoridades. El Gaula dispone de la línea gratuita nacional 165, habilitada para recibir denuncias y asesorar ante hechos de extorsión o secuestro.
Para buscar una mascota sin exponer más información de la necesaria, los cuidadores pueden usar un número alterno, omitir datos de ubicación exacta y reservar algún rasgo distintivo para comprobar la identidad de la persona que dice haberla encontrado.








