En las pampas de Pimentel, un predio de unas 300 hectáreas de propiedad de la familia Saldaña, se proyecta realizar la misa multitudinaria que el papa León XIV ofrecería durante su visita a Chiclayo. De ese total, alrededor de 55 o 60 hectáreas serían destinadas de forma directa a la ceremonia y a su operatividad.
Antes de convertirse en una de las alternativas para recibir a más de un millón de personas, el terreno tuvo otro propósito. En 1992, Luz Moncayo y la familia Saldaña adquirieron las pampas con la intención de levantar un bosque en esa zona de Lambayeque.
La familia llegó a plantar 8 mil algarrobos, según informó Cuarto Poder. El proyecto, sin embargo, no prosperó: los árboles fueron depredados para su uso como leña.
La familia Saldaña
La posibilidad de que el papa León XIV celebre una misa en el lugar resignificó el terreno para sus propietarios. Luz Moncayo se refirió al pontífice en declaraciones recogidas por Cuarto Poder.
“El papa, un niño, o sea, muy amable, muy sincero, amoroso. Entonces, nosotros amamos a nuestro papa”, afirmó.
Manuel Saldaña sostuvo que el predio conservará el espíritu del proyecto que motivó su compra hace más de tres décadas. Consultado sobre el destino de las pampas, respondió que continuará “el proyecto inicial, que es de tierra sana”.
Ante la pregunta de si la familia contempla vender o urbanizar el espacio, Saldaña descartó esa posibilidad. “Como le digo, tierra sana, tierra santa, como les nace en este instante, seguramente habrá algo también relacionado a la religión, ¿no?”, señaló.
La frase resume la transformación simbólica que los propietarios atribuyen al lugar: de un terreno adquirido para sembrar algarrobos a una posible sede de la ceremonia religiosa más numerosa de la visita papal al norte peruano.
Una comisión de la Santa Sede
A fines de agosto de 2026, una comisión del Vaticano recorrió las pampas de Pimentel para evaluar su eventual uso como escenario de la misa. La inspección contó con representantes de la Iglesia, autoridades regionales y locales, que revisaron las condiciones del espacio y los trabajos necesarios para su acondicionamiento.
Según la información difundida, la evaluación consideró la llegada de más de un millón de asistentes. El área elegida forma parte de las cerca de 300 hectáreas que pertenecen a la familia Saldaña.
La agenda difundida por El Comercio señala que León XIV llegará a Chiclayo el 13 de noviembre a la Base Aérea Teniente Coronel Pedro Ruiz Gallo y luego se trasladará hacia Las Pampas de Pimentel, donde se acondicionará una explanada para la misa. El papa recorrerá Chiclayo y Santa Cruz de Succhabamba entre el 13 y el 14 de noviembre.
El pontífice, Robert Francis Prevost, llegó al Perú como misionero en 1985. Su labor comenzó en Chulucanas, Piura, y continuó en Trujillo, La Libertad. En 2015 fue nombrado obispo de Chiclayo y ese mismo año obtuvo la nacionalidad peruana. Permaneció al frente de esa diócesis durante más de ocho años.
El área principal
El Gobierno Regional de Lambayeque informó que ya despliega maquinaria en el predio para avanzar en los trabajos. Una de las primeras intervenciones se concentra en el espacio que recibirá el escenario principal.
La entidad regional debe entregar a la Cancillería, como máximo el 9 de octubre, un terreno limpio y nivelado de aproximadamente 800 metros de ancho por 60 metros de largo. Allí comenzarán las labores de montaje. Después, el acondicionamiento se extenderá al resto del área destinada a la misa, calculada en unas 55 hectáreas.
El gobernador regional de Lambayeque, Jorge Pérez, explicó que el cerco de seguridad se plantea sobre las 300 hectáreas, aunque solo una parte se empleará en el desarrollo directo de la ceremonia. El resto del terreno serviría para el desplazamiento de los asistentes ante un sismo u otra emergencia.
“Estamos ampliando un cerco de seguridad en base a las 300 hectáreas, no en base a las 50. Las 50 son para la operatividad y el trabajo concreto de la misa”, sostuvo Pérez.
Las autoridades también contemplan cinco accesos al recinto. Tres serían peatonales, uno tendría una función logística y otro recibiría buses. A esa planificación se sumaría una ruta exclusiva para la comitiva papal, cuya ubicación no será difundida por razones de seguridad.
Las lluvias previstas
La preparación del espacio ocurre en un periodo en el que se esperan lluvias por encima de los niveles habituales en la costa norte. El aviso citado por El Comercio prevé posibles episodios de precipitaciones moderadas a fuertes desde noviembre, el mes previsto para la visita del papa.
Frente a ese escenario, el Gobierno Regional de Lambayeque indicó que dispone de 100 motobombas de seis, ocho y diez pulgadas. Cuatro ya fueron instaladas en Pimentel y se prevé trasladar otras cuatro. Los trabajos también incluyen la nivelación del predio para evitar que el agua se acumule en depresiones del terreno.
“Vamos a ver depresiones del terreno para que esa agüita fluya, no se quede ahí”, afirmó Pérez.
El especialista del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), Javier Chiong, indicó que noviembre y diciembre concentran la posibilidad de lluvias de mayor intensidad en el norte. “Nosotros esperamos que se den lluvias por encima de lo normal, sin descartar también lluvias a nivel diario, tanto de moderada intensidad como de fuerte intensidad”, declaró.
La Cancillería señaló que la organización de la visita incorpora escenarios vinculados a las lluvias y a una posible agudización de los efectos de El Niño. La comisión encargada de la visita coordina medidas en seguridad, salud, transporte e infraestructura, además de protocolos de contingencia y rutas alternas ante eventuales condiciones climáticas.











