Desde hace ya algunas semanas, el santuario de tortugas Village des Tortues de Carnoules (región de Var, en Francia), cuenta con una peculiar habitante. A sus instalaciones llegó hace poco un ejemplar de tortuga mora (Testudo graeca) con una malformación física que hace que sus posibilidades de supervivencia en la naturaleza se reduzcan considerablemente: tiene dos cabezas.
Esta condición se conoce científicamente como bicefalia y provoca que acciones como la alimentación o el movimiento se vean dificultadas. Es por este motivo por el que los expertos del centro francés han decidido encargarse de su cuidado. “En la naturaleza, la selección natural lamentablemente no deja casi ninguna posibilidad a los animales con tales deformidades. Para darle una oportunidad real de sobrevivir, su dueño eligió confiarlo a nuestro equipo en el Village des Tortues Carnoules”, han señalado en un comunicado publicado en redes sociales, junto a un vídeo de la pequeña tortuga.
En el refugio, el equipo veterinario y cuidador se están dedicando a acompañarlo en sus primeros pasos: “Gracias a la atención diaria, esperamos ofrecerle la vida más larga y tranquila posible”, ha explicado el centro, que también ha pedido a sus seguidores que ayuden a buscarle un nombre al ejemplar de tortuga mora.
Ante la fascinación que ha causado el pequeño animal, el centro de rescate de Carnoules ha continuado haciendo actualizaciones sobre el estado de salud de la tortuga. “Todo va muy bien en cuanto a su salud, y su tránsito va de maravilla. Ella también está disfrutando de brotes de hierbas salvajes”, han explicado. “Tan pronto como sea posible, se realizará una radiografía para aprender más sobre su cuerpo y asegurarse de que todo está bien”.
Otra tortuga bicéfala nació en Estados Unidos este mes
Esta no es la primera vez que se detecta una tortuga bicéfala en el mundo. Este mismo mes de octubre, de hecho, el centro de asistencia faunística Cape Wildlife Center, en Estados Unidos, hizo público que había recibido una cría de tortuga de espalda diamante (Malaclemys terrapin) con dos cabezas perfectamente funcionales.
Según señalaron, el animal había nacido en un nido gestionado bajo la protección oficial de la reserva natural de Mass Audubon Wellfleet Bay Wildlife Sanctuary. Tras observar esta malformación, los conservadores trasladaron al ejemplar a la instalación sanitaria con el objetivo de garantizar su supervivencia.
La tortuga de espalda diamante resultó ser diminuta, pues apenas pesaba 5,2 gramos. La condición con la que nació el espécimen era para los expertos muy poco común, pues en los últimos cinco años solo habían visto otras dos tortugas con bicefalia, “lo que convierte a este caso en especialmente raro para nuestro equipo”, explicaron en un comunicado publicado en Facebook.
La bicefalia puede producirse cuando, durante las primeras etapas del desarrollo embrionario, la separación de estructuras que darían lugar a individuos diferentes no se completa. El resultado puede variar considerablemente de un animal a otro pero, como ha ocurrido en este caso, puede resultar en partes del cuerpo duplicadas. Se estima que las probabilidades de que nazca una tortuga con esta condición es de una entre un millón, una cifra extremadamente baja.








