Seis adolescentes del Liceo Naval Almirante Guise permanecerán internados preventivamente durante cuatro meses por la presunta violación sexual de un compañero de 16 años. La medida fue dictada por el Tercer Juzgado de Familia de Lima y es la más restrictiva adoptada hasta ahora en un caso que también motivó disposiciones de protección para la víctima y la intervención temporal del colegio por parte del Ministerio de Educación.
La decisión alcanza a parte de los diez escolares retenidos inicialmente tras la denuncia. Otros cuatro continuarán el proceso en libertad, mientras la Fiscalía busca establecer la participación que habría tenido cada uno en los hechos. El internamiento preventivo no constituye una condena.
La resolución se conoció luego de que venciera el plazo de retención policial de 48 horas y tras el pedido formulado por la Séptima Fiscalía de Familia. A partir de ahora, el proceso entra en una etapa distinta: ya no se trata solo de determinar si existió la agresión denunciada, sino de individualizar conductas y establecer qué rol habría cumplido cada adolescente dentro del grupo investigado.
Serán trasladados a un centro juvenil
Los adolescentes sujetos a internamiento quedarán a disposición del Programa Nacional de Centros Juveniles (PRONACEJ), organismo adscrito al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos encargado de ejecutar las medidas aplicables a menores en conflicto con la ley penal.
Será esta institución la que determine el centro juvenil al que serán derivados durante los próximos cuatro meses.
Los otros cuatro escolares retenidos recuperaron su libertad después de las diligencias preliminares. Según Jorge Petrozzi, abogado de la familia de la víctima, la Fiscalía no los ubicaría como participantes directos o indirectos en la agresión denunciada.
Las diligencias continuarán para precisar la responsabilidad que podría corresponder a cada uno de los adolescentes que permanecen bajo internamiento.
Poder Judicial ordenó medidas para proteger al estudiante
En paralelo, el Décimo Segundo Juzgado de Familia de Lima dictó medidas destinadas a proteger al adolescente de 16 años y evitar posibles episodios de hostigamiento.
Entre ellas, prohibió que los investigados contacten o realicen acciones contra el agraviado mediante espacios privados o redes sociales como WhatsApp y Facebook. También dispuso terapias psicológicas obligatorias para los involucrados.
La resolución ordenó además que la comisaría del sector realice patrullaje semanal en el domicilio de la víctima mientras continúan las diligencias.
La familia había denunciado previamente que el escolar sufría hostigamiento desde años atrás, un antecedente que también ha puesto bajo cuestionamiento la respuesta del colegio frente a episodios previos de violencia.
No es el primer caso grave que involucra al colegio
Los hechos denunciados también hicieron reaparecer antecedentes de violencia vinculados al Liceo Naval.
Infobae recogió el testimonio sobre un episodio ocurrido durante un viaje de promoción a Punta Cana, cuando una estudiante denunció haber sido víctima de violación sexual. El hecho llegó a los tribunales y uno de los involucrados recibió ocho meses de internamiento en un centro juvenil, según la información disponible sobre aquel expediente.
La situación actual también vuelve a poner el foco sobre la violencia sexual entre escolares. Entre enero y agosto de 2026, el sistema SíseVe registró 1.183 reportes de violencia sexual entre estudiantes de primaria y secundaria en el país. De ellos, 77 fueron clasificados específicamente como violación sexual.
La atención judicial se concentra ahora en determinar qué participación tuvo cada adolescente en los hechos denunciados el 15 de septiembre y si existieron otras responsabilidades durante el traslado en el que habría ocurrido la agresión sexual.












