Un hombre de 39 años fue asesinado en plena calle, en un ataque que podría estar vinculado a un ajuste de cuentas. La víctima, Sebastián Nicolás Ramírez, fue interceptada el sábado por la noche en la localidad de Libertad, partido de Merlo, y murió antes de recibir asistencia médica. Los investigadores buscan identificar a los atacantes que huyeron.
Ramírez circulaba en moto cuando se detuvo en la esquina de Juan B. Justo y Marconi para conversar con quienes ocupaban un vehículo. Según la reconstrucción inicial de los hechos, del auto descendieron dos hombres y una mujer.
Poco después, uno de ellos, efectuó cuatro disparos con una pistola calibre 9 milímetros. Tras el ataque, escaparon en el vehículo y dejaron a la víctima tendida sobre el asfalto. Vecinos alertaron al 911 y, cuando llegó la ambulancia, el médico constató la muerte. Los agresores todavía no fueron identificados y la Justicia analiza cámaras de seguridad y toma de testimonios.
La hipótesis de que se trató de un ajuste de cuentas surge a partir de las declaraciones de los allegados. Según pudo saber el medio local Primer Plano Online, las personas cercanas al fallecido, señalaron que Ramírez mantenía conflictos desde hacía tiempo con un grupo de personas. Los investigadores intentan establecer si esas disputas derivaron en el ataque.
Ramírez tenía antecedentes penales y, además, pesaba sobre él una orden de captura que continuaba vigente en una causa por hurto agravado de vehículo, de acuerdo con fuentes del caso. La existencia de esos antecedentes integra la investigación, aunque hasta el momento no se informó que pudiera establecerse una vinculación concreta entre ellos y el crimen.
Otro homicidio en Merlo tras una pelea vecinal
El segundo crimen ocurrió en una vivienda de la zona de Pedro Lacoste y Cámpora, también en el partido de Merlo. Allí murió Cristian Horacio Ubisi, un cartonero de 29 años que recibió un disparo en el abdomen durante una pelea vecinal. Por el hecho, fue detenido Javier David K., de 46 años.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, la discusión comenzó entre ambos vecinos y derivó en una agresión física. En medio del enfrentamiento, Javier David K. recibió un golpe en la cabeza. La acusación sostiene que, tras ese episodio, tomó un pistolón que tenía en su vivienda y le disparó a Ubisi.
Así, la víctima recibió un tiro en el abdomen. Murió en el lugar antes de poder recibir asistencia médica. Cuando la Policía llegó a la zona, el sospechoso ya se encontraba en las inmediaciones, donde fue detenido.
En una primera revisión, los efectivos no lograron encontrar el arma que habría sido utilizada. Más tarde, la Policía secuestró un pistolón marca Zafari, calibre 16, que había sido descartado en un terreno baldío cercano. El arma será sometida a peritajes en el marco de la causa.
Ambos expedientes quedaron a cargo del fiscal Hugo Ravizzini, titular de la Fiscalía N.°7 de Morón, y fueron caratulados como homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Mientras en el caso de Ubisi hay un detenido, la DDI Morón continúa con las tareas para identificar a quienes asesinaron a Ramírez.
De sostenerse la calificación de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, Javier David K. podría enfrentar una pena de entre 10 años y 8 meses y 33 años y 4 meses de prisión. El Código Penal establece una escala de 8 a 25 años para el homicidio simple, pero prevé que los mínimos y máximos aumenten en un tercio cuando el delito se comete con un arma de fuego. La situación procesal del detenido dependerá de las pruebas que reúna la fiscalía y de las decisiones judiciales posteriores.











