En espacios prestados dentro de una iglesia donde se imparte el catecismo, con condiciones de hacinamiento y dificultades para enfrentar las altas temperaturas, estudian 250 alumnos de la Preparatoria Oficial número 296, módulo Tepotzotlán, del pueblo de Santigo Cuautlalpan, cuya comunidad educativa lleva cinco años de gestiones para conseguir un terreno donde construir instalaciones propias.
La profesora Luz Juárez Chávez, responsable del módulo, denunció que el gobierno municipal, encabezado por la alcaldesa por Movimiento Ciudadano, María de los Ángeles Zuppa Villegas, no ha concretado la asignación de un predio prometido para el plantel, pese a que, aseguró, el proyecto cuenta con el respaldo de autoridades educativas estatales.
La inconformidad también es compartida por padres y madres de familia, quienes han participado en reuniones y gestiones para exigir un espacio digno para sus hijos. La comunidad sostiene que la falta de infraestructura limita las condiciones en las que los jóvenes reciben educación media superior.
Actualmente, la preparatoria opera en turno matutino y cuenta con estudiantes de primero, tercero y quinto semestres. De acuerdo con Juárez Chávez, el plantel ha entregado más de 130 certificados a jóvenes de Tepotzotlán, correspondientes a dos generaciones que concluyeron sus estudios en 2024 y 2025.
Cinco años de gestiones y una promesa de terreno sin concretarse
La responsable del módulo explicó que las gestiones para abrir la escuela comenzaron durante administraciones municipales anteriores, incluso antes de la pandemia de COVID-19. El proyecto se retomó a finales de 2020 y las clases comenzaron en 2022.
Durante la primera ceremonia de graduación, realizada en 2024, la alcaldesa habría anunciado ante alrededor de un centenar de padres de familia que el municipio asignaría el predio conocido como El Llano, ubicado en Santiago Cuautlalpan, para instalar la preparatoria.
Según la docente, el terreno tiene una superficie de cinco mil metros cuadrados, considerada necesaria para establecer un plantel de educación media superior. Además, cuenta con servicios, transporte cercano y vías pavimentadas, características que habrían sido evaluadas por funcionarios de la Secretaría de Educación del Estado de México.
Sin embargo, la entrega no se ha concretado. La explicación que, según la profesora, ha recibido la comunidad es que el predio enfrenta problemas jurídicos, sin embargo, dijo que hasta el momento no les han mostrado documentos que acrediten el supuesto litigio ni les han proporcionado el número de expediente judicial.
Incluso, recordó que en mayo se acordó con el síndico y el secretario del Ayuntamiento llevar a madres de familia y profesores a los juzgados para conocer la situación legal del terreno. No obstante, la reunión fue cancelada un día antes, después de que la comunidad aceptó acudir.
Padres de familia exigen condiciones dignas para estudiar
La falta de un espacio propio mantiene a los estudiantes en instalaciones que, de acuerdo con la responsable del módulo, no ofrecen las condiciones adecuadas para atender a toda la matrícula.
El hacinamiento y el calor provocado por las altas temperaturas forman parte de las principales preocupaciones de la comunidad escolar, que pide una solución para que los jóvenes puedan estudiar en aulas apropiadas, con mejores condiciones de ventilación y espacio.
Los padres de familia han acompañado las gestiones ante el gobierno municipal y otras instancias, con la exigencia de que se defina cuándo podrán contar con instalaciones adecuadas.
Juárez Chávez afirmó que la administración municipal conoce el proyecto y la situación de los estudiantes, pues integrantes del Cabildo han asistido a ceremonias de graduación y el tema se ha planteado en distintas sesiones.
No obstante, acusó que las autoridades municipales han argumentado que la escuela carece de una Clave de Centro de Trabajo (CCT), requisito que, según su versión, no impide la donación del terreno.
La profesora explicó que la Secretaría de Educación estatal solicita un predio definido, docentes con los perfiles profesionales correspondientes y una matrícula suficiente para otorgar dicha clave. Aseguró que la escuela cumple con los requisitos relacionados con el personal y la matrícula, pero necesita certeza sobre el lugar donde funcionará de manera permanente.
También sostuvo que los estudiantes cuentan con registros escolares, historiales de calificaciones y acceso a los programas correspondientes, incluidos los trámites de becas Benito Juárez y afiliación al IMSS. La validez de estos registros y el estado administrativo del plantel no pudieron corroborarse de manera independiente con la información proporcionada.
Proponen utilizar instalaciones abandonadas como solución temporal
Ante la falta de avances con el predio El Llano, surgió una alternativa para atender de manera provisional las necesidades de los estudiantes: utilizar las instalaciones de un plantel ubicado en el fraccionamiento La Concepción.
De acuerdo con Juárez Chávez, el regidor Aarón Vargas le informó que existía disposición de la constructora responsable del desarrollo habitacional para entregar las instalaciones al Ayuntamiento, a fin de que el municipio pudiera otorgarlas en comodato a la escuela.
La docente indicó que el inmueble llevaba aproximadamente tres años en abandono y que recientemente se realizaron trabajos de limpieza, rehabilitación y recuperación de mobiliario para dejarlo en condiciones de uso.
La propuesta se presentó en una sesión de Cabildo, pero la presidenta municipal evadió al planteamiento ni convocó a una nueva reunión para analizarlo.
En julio, la comunidad también participó en una mesa de trabajo en el Palacio de Gobierno del Estado de México. En ese encuentro se habría acordado que el Ayuntamiento convocaría a otra reunión en un plazo máximo de un mes, con la participación de autoridades estatales, representantes municipales y la organización responsable del proyecto.
Sin embargo, al llegar octubre, la reunión seguía pendiente, de acuerdo con la profesora.
La comunidad educativa insiste en que necesita una respuesta concreta sobre el futuro del plantel. Mientras tanto, los 250 alumnos inscritos continúan sus estudios en condiciones que la comunidad considera insuficientes. La exigencia de padres de familia, docentes y estudiantes es que se concrete la asignación de un terreno o se habilite una alternativa temporal que permita dejar atrás el hacinamiento y las dificultades que enfrentan durante las clases.











