El experto advierte que ritmo acelerado en el que vivimos y la hiperconexión a las pantallas modificaron nuestra relación con la comida.»De adultos, muchas veces encadenamos una tarea con otra y terminamos olvidándonos de esa pausa», señala.
El experto advierte que ritmo acelerado en el que vivimos y la hiperconexión a las pantallas modificaron nuestra relación con la comida.»De adultos, muchas veces encadenamos una tarea con otra y terminamos olvidándonos de esa pausa», señala.