El presidente Abelardo de la Espriella anunció la desarticulación de ‘Deep Gold’ (que en español significa “oro intenso”), una estructura señalada de explotar en forma ilícita yacimientos mineros en el Bajo Cauca antioqueño.
La intervención, realizada el jueves 29 de octubre de 2026 en los municipios de El Bagre y Caucasia, dejó ocho capturados e incluyó la incautación de oro, platino y dinero en efectivo, según informó el mandatario a través de su cuenta de X.
La acción se dirigió contra una economía ilegal vinculada con la extracción no autorizada de minerales y el uso de maquinaria pesada cerca de fuentes hídricas. De acuerdo con la información presidencial, las autoridades incautaron 695 gramos de oro, 152 gramos de platino y más de $ 505 millones en efectivo. Además, inutilizaron tres excavadoras, valoradas en $ 1.200 millones, que presuntamente extraían minerales en las orillas del río Nechí.
“¡No vamos a permitir que los criminales sigan enriqueciéndose a costa de la destrucción de nuestros recursos naturales!”, afirmó el presidente De la Espriella. Además, añadió que los detenidos son investigados por los presuntos delitos de concierto para delinquir, daño a los recursos naturales y contaminación ambiental. La responsabilidad individual de los capturados deberá establecerse durante el proceso judicial.
La intervención dejó ocho capturados y tres excavadoras inutilizadas
El video divulgado con el anuncio muestra el ingreso de agentes de la Policía al lugar intervenido. También se ven los detenidos y los elementos hallados durante el procedimiento, entre ellos los metales preciosos y el dinero, que quedaron a disposición de las autoridades.
De la Espriella calificó la operación como un golpe a la capacidad financiera y logística de la organización. “¡Golpeamos sus finanzas y su maquinaria criminal!”, expresó al referirse a la inutilización de las excavadoras avaluadas en $1.200 millones, que, según el presidente, eran utilizadas para la explotación ilegal a orillas del río Nechí.
En este caso, las autoridades atribuyen a la estructura una actividad de minería ilegal sin las autorizaciones exigidas. La extracción de oro y platino bajo estas condiciones puede afectar el suelo, alterar los cauces y aumentar la presión sobre los ecosistemas próximos a los ríos.
El Bajo Cauca concentra actividad minera formal e ilícita
El Bajo Cauca antioqueño es una subregión donde la minería aurífera tiene relevancia económica histórica. Entre sus municipios se encuentran Tarazá, Cáceres, Caucasia, Nechí, El Bagre, Zaragoza y Valdivia. La presencia de oro ha convertido al territorio en un punto de interés para la minería formal y para estructuras que buscan obtener rentas de la explotación ilícita.
El río Nechí atraviesa parte de esa zona y ha sido escenario de intervenciones contra maquinaria empleada en la extracción de minerales. El miércoles 28 de octubre de 2026, un día antes del anuncio presidencial, el Ejército informó sobre otro procedimiento en la vereda La Esperanza, en Nechí. Allí intervino 12 unidades de producción minera y dejó fuera de servicio equipos e insumos valorados en más de $ 1.000 millones, según informó la entidad a través de su cuenta de X.
Ese procedimiento no corresponde necesariamente al caso de ‘Deep Gold’, aunque refleja la continuidad de las acciones oficiales contra la explotación ilícita de yacimientos mineros en la subregión. Las autoridades sostienen que estas intervenciones buscan reducir las fuentes de financiación de grupos criminales y contener el deterioro ambiental asociado a la actividad extractiva no autorizada.
“¡Se les acabó la guachafita!”, manifestó el presidente al cerrar su mensaje. De la Espriella aseguró que su Gobierno perseguirá las economías ilegales y llevará ante la justicia a quienes resulten responsables. El comunicado no precisa la extensión de los daños ambientales que se atribuirían a ‘Deep Gold’; ese aspecto dependerá de los informes técnicos y de las actuaciones judiciales posteriores.









